Capítulo 21 Entrando
al Mundo del Autismo: La Historia de Una Madre
Por Carolyn Lewis
Carolyn Lewis vive en Montana con su esposo Allen, el cual es un médico
pediatra, su hijo Brian (nacido en Junio de 1999), y la hermana mayor de brian,
Rachael. Ella es la fundadora de un grupo de apoyo para niños con necesidades
en dietas alimenticias especiales debido al autismo, enfermedad ciálica, asma,
u otras condiciones, y es anfitriona de un portal de Internet que provee
información a padres acerca de la implementación de intervenciones
nutricionales (www.dietarysupport.com. Esta historia fue escrita en Junio
del 2002.
Nos mudamos de mi ciudad natal Salt Lake City, Utah hacia
Billings, Montana, hace cerca de tres años con el sueño de pasar mas tiempo de
calidad juntos en los grandes campos. Aun cuando buscaba abandonar la
congestionada ciudad a cambio de un lugar más abierto con aire más limpio, no
estaba entusiasmada acerca de mudarme lejos de mis padres, cuatro hermanos, y
amigos. Sin embargo, aunque el agotamiento había llegado por los cuidados de
nuestro hijo, Brian, el cual tenía cuatro meses de edad en ese entonces y de
haber comprobado que era bastante difícil hacerse cargo de él, estaba lista
para realizar el cambio.
Brian era diferente desde la primer semana de su
existencia. Recuerdo como imitaba mis tosidos y estornudos para obtener
atención, en lugar de llorar. Al principio pensé que esto era gracioso y
tierno, pero después de un tiempo comprendí que esto no era normal. El lloraría
si no respondía de inmediato. Alimentarlo era algo muy difícil. Tenía que estar
el ambiente perfectamente en silencio durante y después de alimentarlo – aún
cuando el se estuviera muriendo de hambre. El se ponía irritado y se rehusaba a
comer aún si el abanico de techo estuviera encendido, si alguien caminaba a su
lado mientras comía, o si la temperatura de su biberón variaba levemente.
Mientras comía, él tenía que tener constantemente empujando sus pies en contra
de algo; solía bromear que él iba a hacer un hoyo en la tapicería de la silla
del cuarto de descanso debido a este hábito. El retraso en el desarrollo de
Brian comenzó a hacerse más evidente a medida que se acercó a los 15 meses de
edad, debido a que no gateaba, caminaba, o balbuceara. El tenía dificultades
para sentarse y en raras ocasiones rodaba en sus costados. Su temperamento era
lo más difícil que tolerar en él diariamente. Brian se enberrincharía por horas
y se rehusaba a ser consolado. A pesar de probar con todo lo que pudimos
pensar, en ocasiones no podíamos imaginarnos lo que quería; el se tiraba sobre
su espalda llorando y pateando, en ocasiones por horas.
Brian no dormía consistentemente durante la noche por los
dos primeros años de su vida. El se despertaba llorando casi en cada hora de la
noche por muchas razones. El se atoraba a sí mismo en la esquina de su cuna con
su cabeza entre las barras, y el no podía destrabarse por sí mismo. El me
permitía jalarlo hacia el centro de la cuna y cubrirlo con su cobija, y no se
inquietaba solo si tocaba solamente su pie en el proceso. El se despertaba
llorando en cada ocasión que escuchara un avión o un tren, y no parecía
calmarse después de lo sucedido. Era agotador el no poder dormir, teniendo poca
idea acerca de lo que quería, y no sentir que el se diera cuenta de lo que
hacía. Brian también sufrió de múltiples infecciones de oído, reflujo ácido, e
intolerancias a alimentos. A los 22 meses Brian recibió su segundo juego de
tubos de ventilación debido a sus repetidas infecciones de oído. El también
tuvo que ser operado para extirparle sus amígdalas y adenoides debido a que
estaban infectadas crónicamente, y estas
habían contribuido a que tuviera apnea del sueño y pobre estado de salud. Fue
justamente dos días después de esta operación que él pudo dormir la noche
completa por primera vez.
¡Es algo bueno que esté casada con un pediatra! Mi
esposo, Allen, había sospechado de características autistas desde los 13 meses
de edad; pero cuando él me mencionaba tal posibilidad, me ponía muy defensiva.
Había visto documentales en la televisión acerca de niños autistas que se
mecían por horas mientras que eran totalmente inconscientes acerca del mundo a
su alrededor. A Brian no le importaba ser cargado, no le importaba tener
interacción con otros, y solamente quería ser dejado a solas viendo películas;
sin embargo, era bastante difícil creer que mi pequeño hijo podía ser autista.
Cuando recuerdo su comportamiento sabiendo lo que sé ahora, me doy cuenta que
él tenía algunas de las clásicas características autistas. El observaba
películas desde su cuna por horas durante el día, feliz siendo dejado solo en
su mundo. Si alguien trataba de tomarlo e inclusive solamente decir su nombre,
él gritaba.
La hermana de Brian, Rachael, la cual es tres años y
medio mayor que él, solía sentirse mal
debido a que él la rechazaba; pero ella siempre ha parecido tener una unión con
el y un entendimiento de el que es bastante sorprendente. Ella misma encontró
una manera de interactuar con Brian que finalmente quebró su rechazo. Jugábamos
“circo imaginario” en la estancia, y yo anunciaba todos los actos antes de que
Rachael los ejecutara. Rachael empezó a hacer una caminata chistosa de payaso
la cual atrajo la atención de Brian y pareció hacer que el la mirara con mas
frecuencia cuando yo anunciaba “¡Damas y Caballeros!”. Un día, Rachael puso a
Brian en el piso, se tropezó con el y se cayó al piso. Brian sonrió por primera
vez en su vida, ¡y no paró de hacerlo por varios minutos!. El gustaba de este
juego tanto que empezó a tirarse en el suelo para provocarlo. Este fue el
principio de la habilidad única de Rachael en interactuar y jugar con su
hermano. Un día no pasa sin que mi esposo o yo agradecemos al Señor por sus
regalos de amor y comprensión.
Brian empezó a recibir servicios de la Early Chilhood
Intervention (ECI) cerca de los 15 meses de edad. El ya había recibido terapia
ocupacional y del lenguaje por algunos meses, pero no estaba respondiendo tan
bien como esperábamos. Fue en ese entonces cuando lo llevamos a una evaluación
con un neurólogo para niños y descubrimos que tenía desorden profundo del
desarrollo (PDD). El diagnóstico formal del autismo estaba confirmado justo
antes de su segundo aniversario. Como uno se puede imaginar, el diagnóstico
estremeció nuestro mundo. Las imágenes de las cuales había platicado parecieron
ahuyentar mis sueños y momentos de despertar. Aun las palabras “ligero” y
“altamente funcionable” se clavaron en mi mente y ofrecieron esperanza de que
Brian pudiera salir avante de su autismo. Fueron dos semanas después de su
diagnóstico de PDD, mientras me encontraba en un estado de negación y
conmoción, que me reuní con otra madre con un niño autista. Como parte de un
trabajo voluntario, fui programada para vender boletos para un fondo, y ella
estuvo conmigo en tal turno. Pasamos la mayor parte de dos horas platicando
acerca del autismo y la importancia de una intervención temprana intensiva. Al
siguiente día ella me trajo tres libros acerca del autismo a mi casa. Ese fue
el principio de un increíble y maravilloso viaje … hacia el mundo del autismo.
La investigación empezó formalmente conmigo al darle
resúmenes a Allen cuando llegaba a casa. Después de combinar información que
habíamos recopilado de varios libros, el Internet, y conversaciones con padres
y profesionales, decidimos que el análisis conductual aplicado (ABA) ofrecía la
única oportunidad probada de recuperación para Brian. Nuestro programa ABA está
basado en la metodología desarrollada por el Dr. Ivar Lovass, el cual demostró
en un estudio publicado en 1987 que cerca del 50% de los niños autistas los
cuales se habían sometido a esta intervención fueron capaces de completar el
primer año en un salón de clases normal y menos del 5% lograron lo mismo con una terapia menos
intensiva. El ABA no es una tarea pequeña, tantas como 40 horas de ABA a la
semana son recomendadas para obtener los mejores resultados, con la necesidad
de continuar la terapia durante 18 a 36 meses. Todavía familias de toda la
nación están gastando $50,000 USD por año para esta 50% de oportunidad de tener
éxito para tener a sus hijos en escuelas
regulares. La mas temprana sea la edad en que este programa sea inicie,
mayor es la probabilidad de mejores resultados. Debido a que este programa no está
en Montana como lo está en Nueva Yor, New Jersey, y California, tuvimos que
contratar una compañía externa al estado para enseñarnos en como entrenar,
contratar y mantener personal terapéutico y nos mantuviera en el curso de
recuperación de Brian.
Durante la contratación de los terapeutas, preparando el
salón de terapias, y en la adquisición de lo esencialmente requerido para las
terapias, me topé con el libro de Karyn Seroussi, Unraveling the Mystery of Autism and Pervasive Developmental Disorder:
A Mother´s Story of Research and Recovery [Nota del Editor: Un capítulo escrito
por Karyn Seroussi está incluido en este libro]. El libro de Karyn fue una
gran ayuda para “abrir los ojos”. Brian empezó la dieta libre de gluten y
caseína (GFCF) justo tres semanas antes de que iniciara su terapia ABA. Mi
esposo no había tenido la oportunidad de leer información acerca de la dieta
GFCF o acerca del Protocolo DAN! hasta ese entonces, pero estuvo de acuerdo que
valía la pena probarla si yo creía en ella. En una semana Brian mostró buena
respuesta a la dieta con incuestionable aumento de su contacto visual. Durante
paseos en el auto, el ya no permaneció viendo al infinito; a cambio, sus ojos
empezaron a ver aguzadamente como si estuviera viendo por primera vez. El también
pronunció su primer oración de tres palabras, “He obtenido más”, cuando le di
una galleta de arroz. La salud de Brian mejoró dramáticamente con la dieta. Su
nariz dejó de escurrir por primera vez en su vida, y el constante flujo de
desague de su oído se detuvo. Las “ojeras” bajo sus ojos empezaron a
desaparecer. Pero el cambio más maravilloso de todos fue la reducción y virtual
eliminación de sus constantes berrinches. Horas de berrinches por día fueron
reducidos a minutos por día para la segunda y tercer semana de haber empezado
la dieta GFCF.
Pero la dieta GFCF no era suficiente por sí sola para
Brian. El maíz y la soya disparaban sus berrinches también, así que también
eliminamos tales alimentos. Nos percatamos que tan esencial era administrarle a
Brian suplementos nutricionales, incluyendo ácidos grasos esenciales
(encontrados en el aceite de hígado de bacalao, aceite de borraja, y aceite de
primrose) y probióticos. Era extremadamente difícil darle suplementos a Brian
al principio; aun cuando se los pudiéramos haber dado, el frecuentemente los
tiraba minutos después sobre la alfombra o muebles. Nuestra casa y nuestra ropa
olían como a un mercado de pescado debido al aceite de hígado de bacalao. Brian
siempre ha sido un niño muy chiquión para comer y tiene una preferencia por y
casi exclusivamente por los alimentos de color beige o café. Esta era otra
razón por la cual darle suplementos nutritivos era un gran desafío.
Posteriormente aprendimos que Brian es alérgico a muchos
otros alimentos que contienen huevo, todas las frutas cítricas, y tomates. El
no podía tolerar los nitratos en la carne y se ponía enfermo poco tiempo
después de haber comido un simple hot dog. Su reacción a los nitratos era
diferente de sus otras reacciones a alimentos: los nitratos causan en Brian
tener ojos ensangrentados y reducía su nivel energético en general. El
claramente no se sentía bien hasta durante cuatro días después de haber comido
carne con nitratos. Brian no ha tenido ojos ensangrentados desde que removimos
los nitratos de su dieta, y su nivel energético es normal. Habíamos cuestionado
varias veces la teoría de los nitratos y los ojos ensangrentados, y los
nitratos ciertamente fueron la razón de su reacción adversa – ningún otro
alimento o factor del medio ambiente ha cambiado.
Ahora, después de muchos meses de experimentar con la
intervención de la dieta y de administrar suplementos nutricionales, ¡hemos
tenido éxito con su nutrición!. Para Brian, sentirse bien significa comportarse
mejor en su terapia y hacer mejor en
todos los demás aspectos de su vida. Algunos se pueden preguntar la veracidad
de la dieta GFCF; todo lo que se necesita es una prueba de los alimentos
ofensivos y probar su necesidad. Hubo un incidente hace unos meses cuando Brian
comió unas cuantas piezas de bayas licorizadas y con gluten
en la tienda naturista. El empezó a gritar “no!” y “no hacer!” justo
después de comérselas. Unas cuantas horas después él tuvo un tremendo berrinche
que duró por cuatro horas durante las cuales el su agarraba la cabeza y gritaba
“ouch!” repetidamente mientras que estaba tirado en el suelo. El recientemente
comió un poco de Cheerios y su comportamiento se deterioró durante tres horas.
¡Estos incidentes me confirman que la intervención con dieta vale la pena!.
El programa ABA de Brian empezó en Agosto 1 del 2001.
Nunca olvidaré esa semana debido a que lloró y tuvo berrinches en la mayoría de
las sesiones de tres días. Estaba cansada para el tercer día. Lo único que me
mantuvo de no rendirme fue la esperanza de que este programa pudiera sacar a
nuestro hijo fuera del mundo del
autismo. Su primera tarea fue sentarse en una silla y quedarse quieto durante
aproximadamente cinco segundos. Ya que el se negaba a hacer esto, todo su llanto
y berrinches eran en son de protesta. De hecho, esto era mucho que pedirle,
pero era la clave para mantenerlo en una posición de enseñanza. El señalo por
primera vez durante el taller de trabajo. El extendió sus brazos y me señaló
para recibir ayuda, pero yo no tenía que responder, y esto aumentó mi
desesperación de observarlo enojarse más.
Ahora Brian espera cada sesión de su terapia, e inclusive
lleva de la mano a su terapeuta al salón de terapias. El construye torres con bloques, puede armar
rompecabezas de 24 piezas, aparea palabras, aparea imágenes por su nombre, e
inclusive está empezando a pronunciar muchas nuevas palabras. El cincuenta por
ciento del tiempo de su terapia es jugar, y el obtiene bastantes recompensas
por sus logros y la interacción con sus terapeutas. Algunos han criticado ABA
debido a que creen que “mata el espíritu” Creí desde el principio, y lo sigo
creyendo que sin el ABA nunca hubiéramos conocido el espíritu de Brian. El
itinerario diario de Brian es de tiempo completo, y yo estoy más tiempo en casa
ahora que antes de que empezara ABA. Hemos programado seis horas de ABA al día,
siete días de la semana en nuestra casa. Planeamos tres horas de terapia en la
mañana y tres horas por la tarde, permitiendo tiempo para siestas, comidas, y
sesiones de juego intercaladas. No siempre está perfectamente regimentado, y yo
utilizo el tiempo en el cual los terapeutas no pueden asistir, en nuevas
aventuras con Brian y Rachael. ECI suministró algunas horas de OT y terapia del
habla por semana. Brian ha tenido visitas semanales de 10 de diferentes
personas. Todos sus terapeutas y sus entrenadores han contribuido bastante en
su continuo progreso, y estamos muy agradecidos por su compromiso y atenciones
hacia él. Estamos pretendiendo que Brian asista a un jardín de niños este
otoño, justo cuando el se gradúe del programa ECI.
Allen y yo estamos fascinados con nuestros conocimientos
acerca de salud nutricional e intervención en el autismo. Con la atención en
nuestra propia dieta, somos mucho más saludables, con el futuro por venir,
necesitaremos muy buena salud. De hecho, he empezado un grupo de apoyo para
padres con niños que tienen necesidades de dietas especiales. Al principio,
este era un pequeño grupo de padres con niños en el espectro autista, pero
ahora está abierto a padres que tienen preocupaciones nutricionales para sus
hijos, ya sea que estos niños estén sanos o tengan alergias, ADHD, asma,
enfermedad ciálica, u otros problemas. Ahora sé de nuevas personas cada semana
las cuales están interesadas en unirse al grupo de apoyo. Allen está trabajando
cercanamente con un dietista que provee simples lineamientos acerca de
necesidades nutricionales y suplementos seguros. He revisado más de 20 libros
de recetas de cocina creados para aquellos que tienen alergias y para aquellos
que desean implementar una dieta completa. Estoy muy entusiasmada acerca de
compartir el poder de la buena nutrición y de leer lo más que puedo cada día de
nuestra biblioteca casera acerca de nutrición y salud. Nuestra familia está
ahora comiendo carne de rancho y frutas y vegetales orgánicos, y estamos
evitando las excitotoxinas (precursores del sabor tales como el MSG, aspartame,
y proteína vegetal hidrolizada), así como colorantes y saborizantes
artificiales.
Se suponía que debía compartir los logros de Brian cuando hablé en un
desayuno de una fundación para nuestra agencia de padres este año, pero estaba
muy emocional para conseguir que me salieran las palabras. Justo unos cuantos
días antes del desayuno Brian abrazó su oso de peluche favorito, sonrió, y
dijo, “Te quiero”. Este es el tipo de historias por las cuales los padres de
niños autistas esperan vivir. El ha mostrado tantos avances que es difícil
(pero no imposible) creer lo difícil que el era. Brian juega con su hermana
todos los días y, como cualquier niño de tres años, encuentra formas de
enfadarla. El también procura y juega con otros niños en su guardería de día.
De hecho, Brian recientemente notó que una niña la cual estaba llorando y le
ofreció su cobija para confortarla mientras la tocaba en la espalda.
Claramente, esto era algo que el no era capaz de realizar o percibir meses
atrás. Inclusive ya lo podemos llevar a lugares públicos. El solía comportarse
raramente en las tiendas, pero ahora disfruta ir de compras y el me lleva a
lugares que quiere explorar. Viajar solía ser algo impensable. Durante un viaje
durante toda la noche hace un año, pensamos que el nunca iba a querer viajar de
nuevo. El lloraba cuando el veía el mismo arreglo en la alfombra y no ponía
inclusive un pie sobre ella. El tapete trenzado en el restaurante preparó un
berrinche que arruinó nuestra comida. Dormirse en un cuarto nuevo, en una cama
nueva, y en un lugar nuevo no ocurría. Justamente el mes pasado en realidad
tuvimos unas fantásticas vacaciones en Salt Lake City. Brian se adaptó más
rápidamente a las nuevas situaciones, sus sobrecargas de integración sensorial
desaparecieron, y nos pudimos relajar
por primera vez en unas vacaciones desde que Brian nació. ¡El inclusive
permitió a la estilista realizarle su corte de cabello en preparación para el
viaje!. Estoy asombrada con el progreso que él ha hecho en un período
relativamente corto de tiempo.
Como la madre de Brian, el cual es autista, y como la esposa de un
marido el cual coincidentemente es un pediatra, no puedo describir por completo
el Protocolo DAN! y todas las cosas buenas que han llegado con este. Brian está
claramente mejorando a un ritmo constante. El ha llegado tan lejos en menos de
un año de intervenciones que muchos de nosotros que lo observamos y trabajamos
con el no podemos ayudar pero si comentar en cuantas formas el ha mejorado en
todas las áreas de su vida. Brian es un amoroso, afectivo, juguetón pequeño que
prefiere interactuar con otros en lugar de ver la televisión. Brian ha
adquirido la habilidad de pretender juegos. El está aprendiendo a hablar en
oraciones y solicitará lo que desea con las palabras apropiadas. El ha dominado
varios programas en su terapia ABA. Brian tiene una pasión por la vida y
disfruta la compañía de las personas. El parece caerle bien a todos. Le gustan
los animales y puede hacer sonidos de muchos animales. Brian especialmente
disfruta los trenes, coches, y aviones. Algunas veces observo a Brian mientras
juega en el exterior y advierto por algunos momentos que pareciese que observa hacia
el espacio a medida que reacciona a la sensación de una dócil brisa que toca su
rostro. Me preocupo por algún momento en el que se encierre en su mundo, ese
lugar en el cual solía estar siempre. Pero luego veo sus ojos conectarse con
los míos mientras me sonríe, compartiendo la alegría. Este es el Brian que
esperábamos. Brian no es un extraño en nuestra casa, y él nos da su amor
recíproco de muchas formas distintas. Brian es un milagro mas allá de lo
creíble para aquellos de nosotros que sabíamos donde solía estar. Tenemos
muchas personas a las cuales agradecer por su progreso, muchas de las cuales
nunca hemos conocido. Estamos agradecidos con aquellos que prepararon el
camino para nosotros en reconocer la
importancia de las tratamientos biomédicos en el autismo. Estamos especialmente
agradecidos con el Dr. Bernard Rimland por empezar el movimiento que ha
contribuido grandemente en la mejoría de nuestro hijo.
Ningún padre está listo en tener a un hijo anormal, o anticipar los
distintos cambios que traerán en sus vidas. Sin embargo, hemos encontrado
muchas oportunidades para crecer y amar en nuestra familia en el corto período
desde el diagnóstico de autismo de Brian.
Actualización (Febrero 2003):
Brian sorprendió a nuestra familia después de haber regresado
de una semana completa de vacaciones cerca del Parque Nacional Glacier este
verano (Junio, 2002). El caminó hacia la escalera de entrada, señaló el tapete
de la puerta de entrada, y deletreó la palabra “Bienvenido”. Lo asombroso de
esto es que nadie le había enseñado las letras del alfabeto. Entonces le
escribí la letra “A” en un cuaderno y se la mostré a Brian, y él me ordenó que
le dibujara una “B”, continuando en nombrar todas las letras del alfabeto hasta
la “Z”. Entonces Brian empezó a de deletrear palabras en letreros, camiones,
libros, y en donde sea. Su lenguaje se ha desarrollado al grado de realizar
solicitudes apropiadas y comentarios, y él está empezando a hablar utilizando
oraciones completas. A pesar de que su lenguaje está todavía retrasado para un
niño de tres años de edad, nos estamos dando cuenta de avances diarios, y su
lenguaje receptivo es mucho mejor de lo que hubiéramos esperado.
Las habilidades sociales de Brian han florecido durante
el año pasado. ¡El prefiere jugar con niños mayores! De hecho, su hermana
Rachael se queja ya que Brian no la deja sola, y cuando sus amigos la visitan
para jugar el tampoco las deja asolas. El corre hacia la puerta principal
cuando suena el timbre, para ávidamente saludar a las visitas con una sonrisa.
Cuando Rachael llega a casa de la escuela, el frecuentemente la lleva hacia
cualquier actividad en la cual él estaba trabajando antes de su llegada.
La terapia de lenguaje y ABA continúan.
Recientemente, diez días de terapia de
integración auditiva resultaron en pequeñas pero notables mejorías, tal como
dormir toda la noche completa. En su último taller de trabajo ABA nuestro
asesor nos dijo que Brian ya no parecía autista. El también notó que Brian ya
no se “auto estimula” más, su habilidad
cognitiva ha mejorado dramáticamente, el es mucho más social, y su juego es
apropiado para su edad de tres años. De hecho, el nos dijo que Brian ha hecho
progresos equivalentes a seis meses de trabajo en tan solo tres meses.
En general, la expresión facial de Brian es normal. Su
contacto visual es maravilloso. El nivel de energía de Brian está mucho mejor –
él solía estar sedentario y ahora es mucho más activo. Su imaginación ha
florecido y l suele jugar por largos tiempos. El tiene mas personalidad, gran
sentido del humor, y una maravillosa sonrisa. Es inclusive más fácil llevarlo a
lugares y esperar un comportamiento normal de un niño de tres años. Los trenes
son su pasión, y él visita el patio de trenes en Laurel, Montana, varias veces
por semana; su rostro emite luz de gozo cuando los trenes están al alcance de
su vista. El es niño muy amoroso con el deseo de conectarse y compartir con
otros, ya no se preocupa en estar solo en su pequeño mundo. Visitas a tiendas
de mascotas revelan su gentil comportamiento hacia los animales, y él ha
adoptado el Boston terrier del vecino como su perro de terapia personal. Brian
inclusive intenta comunicarse con nuestra cacatúa mascota, la cual por mucho
tiempo tuvo más lenguaje del que él tenía.
Es maravilloso ver a Brian ponerse más saludable cada
día. Su salud no es perfecta, ya que continuamos en lograr sanar su intestino
mediante apropiados nutrientes, suplementos, y una dieta de comidas preparadas
desde cero, libre de aditivos y colorantes. Sabemos que Brian está en su ruta
de convertirse en lo mejor que él puede ser.
Después de mucho investigar en dietas y nutrición,
realmente creo que los niños autistas necesitan mucho más que solamente la
dieta libre de gluten y caseína. Ellos necesitan una dieta rica en fruta fresca
y vegetales, carne fresca libre de nitratos, libre de cage y ricos en omega
huevos, nuez, y semillas, y limitada en almidones y granos (si ellos no son alérgicos).
Preparar los alimentos desde cero ha sido la contribución más importante a la
óptima salud de nuestra familia entera. La intervención dietaria es
absolutamente crítica para romper el ciclo de pobre salud de los niños
autistas, a pesar de la dificultad de planificar las comidas para tales
paladares tan restringidos y melindrosos. Aún cuando los suplementos
nutricionales son muy importantes, ellos no pueden reemplazar a los alimentos
nutritivos. Recomiendo buscar un doctor o un nutriólogo el cual esté bien
preparado en nutrición y realmente conozca el poder curativo de buenos,
saludables alimentos.
Allen ha crecido tantas formas como el resultado de que
el autismo se ha convertido en parte de nuestro mundo. El se ha convertido en
un mejor esposo, padre, y médico. Su mejor entendimiento del rol de la
nutrición y medicina holística lo ha ayudado a buscar y encontrar causas
ocultas de enfermedades mas efectivamente. En lugar de simplemente tratar las
enfermedades de los pacientes, él es ahora mas capaz de enseñarles acerca de su
salud y su estado general.
Me da mucho gusto compartir experiencias con otros padres
del grupo de apoyo de dietas que inicié hace un año. En muchos de los casos, la
salud de familias enteras ha mejorado como el resultado de la intervención con
dietas. La información que comparto en las reuniones de mi grupo de apoyo está
siendo publicada en el portal de Internet: www.dietarysupport.com Es mi deseo que
padres de cualquier lugar se beneficien de la invaluable información que he
encontrado. Además de satisfacer las necesidades de Brian, he sido motivada por
otros padre en aprender mas acerca de nutrición. Estoy tan agradecida con ellos
por su apoyo y por compartir sus historias de logros conmigo.
Es verdaderamente sorprendente que nuestro maravilloso
hijo en su estado de autismo ha traído tantos cambios positivos de vida en
nuestro hogar y nuestra comunidad. Es mi deseo que otros puedan tener las
mismas bendiciones. Siempre he creído que los milagros son el resultado del
trabajo arduo, y ahora sé que es cierto. Brian es nuestro milagro, y el
continuará en sorprendernos a todos.
 © copyright 2005, 2006 Autism Research Institute
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