Capítulo 2 Uniendo Manos para Superar al
Autismo
El Dr. Green, un
especialista en ecología clínica y medicina nutricional y un médico DAN; trabaja
en Oregon City, Oregon. Usted notará que su nombre aparece en varias de las
otras historias de este libro.
He
practicado la medicina por 27 años. Mis primeros cinco años ejerciendo fueron
gastados en descubrir lo mismo que me fue enseñado en la escuela médica como
inefectiva para resolver problemas crónicos. Subsecuentemente, durante los
últimos 22 años, mi enfoque ha sido aprender como tratar pacientes con
enfermedades crónicas “misteriosas”, las cuales generalmente responden
pobremente a las terapias convencionales.
Los
primeros maestros en esta nueva medicina de los cuales he estado aprendiendo
fueron pacientes. Ellos hacían preguntas profundas; ellos intentaron nuevas
intervenciones – dietas, vitaminas, hierbas, desintoxicación, ejercicios de
respiración, visualizaciones, terapias energéticas, etc.; y ellos me traían
libros, tapes, y números telefónicos de curanderos que los habían ayudado. En
algunos de los casos mi escepticismo era tan fuerte, pero en muchos de los casos
los cambios que vi en mis pacientes me ayudaron a escuchar y aprender de sus
experiencias. Esto me ayudó a encontrar otros doctores con mente y corazón
abierto para aprender y enseñar mejores maneras de preocuparse por sus
pacientes. Los más importantes grupos de médicos con tales pensamientos que
“mejoraron” mis conocimientos médicos son la American Holistic Medical
Asociation, la American Academy of Enviromental Medicine, la American Enzyme
Potentiated Desensitiztion (EPD) Society, y el grupo del Programa Vencer al
Autismo Ahora (DAN!).
Durante los años he encontrado cuatro retos principales en mi trabajo. El
primero es el entrenamiento médico, el cual nos enseña en agrupar a los
pacientes por enfermedades, con el fin de estudiar la enfermedad, y tratar la
enfermedad en lugar de al paciente. Este estereotípico proceso falla en tratar
adecuadamente tales variables tan importantes como individualidad biomédica,
creencias sistemáticas, susceptibilidad individual y vitalidad. También, en
reducir los problemas en áreas de especialidad, tales como gastroenterología,
neurología, psiquiatría, e inmunología, nosotros en efecto separamos nuestros
pacientes en partes. Quién tiene que reconectar el todo y unificar al paciente?
El autismo como se discute debajo, es una enfermedad multi-funcional, con daño
en el tejido ocurriendo a través de una variedad de mecanismo de auto-refuerzo.
Los pacientes autistas requieren un tratamiento integral, en lugar de un enfoque
reduccionista. Así que los doctores tipo M.D. necesitan aprender a pensar
holísticamente para poder ayudar de una mejor manera a los niños con desordenes
del espectro autista (ASD).
El
segundo reto se relaciona con el tiempo y el dinero. Existe mucho que explorar
en relación a la enfermedad de una persona – la historia del paciente, la
dinámica de la familia, estudios de laboratorio, respuesta a tratamientos
pasados, cuales tratamientos son apropiados, prioridad y secuencia de
intervenciones específicas, y evaluación de la respuesta al tratamiento. Con
cada paciente, un doctor enfrenta restricciones de tiempo y dinero, las cuales
influyen los medios terapéuticos. En cada caso es necesario desarrollar una
manera de trabajar dentro de estas restricciones con el fin de optimizar los
recursos del paciente y la familia. En algunos casos esto requiere realizar el
tratamiento de una manera empírica y frecuentemente intuitivamente. En otros
casos donde los recursos son relativamente irrestrictos, hay oportunidad para
hacer mas pruebas y desarrollar tratamientos en base a los resultados. Estos
pacientes quienes reciben mayor investigación profunda han dado la oportunidad
de entender como tratar algunos de los aspectos del autismo en otros niños.
Al
trabajar con pacientes ASD de todas las formas posibles, se ha probado que es
efectivo utilizar el teléfono, fax, y ambos tipos de mensajes. Le recomiendo a
las familias reportar mensualmente las actualizaciones de progreso y cualquier
pregunta, y esto nos ayuda en reducir las visitas a la oficina alrededor de la
mitad de la frecuencia que de otra manera se necesitaría. Esto disminuye las
demandas en la familia de muchas formas, incluyendo el tiempo de ausencia en el
trabajo o en la escuela o los tiempos de terapia. Muchas familias han aprendido
a ser muy concisas en preparar para mí un resumen del mes pasado, incluyendo la
respuesta a las intervenciones, detalles del estado actual (Yo utilizo una lista
de síntomas y calificaciones para ayudar con lo anterior), y una actualización
en la dieta y exactamente cuales suplementos y medicamentos han sido
administrados (incluyendo las dosis). Algunos padres inclusive envían videos de
sus niños para mostrar vívidamente como se están comportando.
El
tercer reto se relaciona con el riesgo y la incertidumbre. Si escogemos no
proveer algún tratamiento médico a un niño autista, corremos el riesgo de perder
la oportunidad de lograr cambios mayores en los primero cinco años “dorados”,
esta es una las mas tristes pérdidas. Si escogemos, como lo han hecho los
doctores DAN!, ofrecer los tratamientos que han mostrado ser efectivos en muchos
niños, aún si carecen del reconocimiento de los médicos tradicionales, nos
enfrentamos a otros riesgos:
Un
riesgo es ausencia de cobertura médica, lo cual es común y desesperadamente
requiere ser cambiado.
Otro riesgo es la acción adversa de las autoridades, incluyendo las
instituciones. En casos extremos, alegatos de abuso infantil se han hecho en
contra de los padres por servicios de protección de los niños porque estos
estaban recibiendo tratos no aprobados por la medicina tradicional. La
innovación es riesgosa. Existe el riesgo de resultados desconocidos con las
nuevas terapias, y en ocasiones mayor riesgo de ostracismo o ataques de los
defensores de la medicina actual. Varios doctores DAN!, incluyéndome, han sido
objeto de investigación por las autoridades médicas relacionado a los
tratamientos que han ayudado a muchos niños autistas. La experiencia de estar
bajo investigación por un grupo médico intrínsicamente antagonista es
mentalmente estresante, caro, y degradante, aún cuando al médico se le levantan
los cargos de “mal ejercicio”. Personalmente conozco varios médicos quienes han
perdido sus licencias por salirse fuera de lo tradicional con el fin de ofrecer
tratamientos innovativos y efectivos. La experiencia del Dr. Andy Wakefield es
un típico caso de la injusticia existente en un sistema médico que puede ser
tan incoherente como dispararle a su “propio mensajero” sin importarles.
Un
riesgo adicional es que el niño pueda ser lastimado por el tratamiento. De
hecho, hasta hoy las terapias derivadas del Protocolo DAN! son sumamente
seguras, sin reportes de lesiones graves o daño irreversible hasta donde es de
mi conocimiento. Sin embargo, la prudencia es esencial; y continuamos
investigando de una manera prudente, menos cara, y buscando mejores maneras de
tratar problemas tales como metales tóxicos, levaduras y sobre crecimiento de
bacterias, alergias y auto inmunidad, intestinos inflamados, y
problemas circulatorios y de metabolismo.
Existe aún otro riesgo para los profesionales el cual es psicológico. El Autismo
es una enfermedad muy compleja, y el comprometerse a ayudar niños afectados
requiere de todas nuestras capacidades emocionales. Los niños son impredecibles
en la respuesta que tienen a intervenciones tan simples como eliminar un
alimento de su dieta, o darles probióticos o alguna de las vitaminas B. Es tanto
inspirador como aleccionador el viajar junto con las familias en su aventura en
el autismo y sus caprichos. Es muy común encontrar que niños cuyos datos de
laboratorio y síntomas son similares pueden responder bastante diferente al
mismo tratamiento. Lo anterior requiere que el doctor trabaje fuerte en hacer el
mejor juicio para hacer bien desde la primera vez. Quizás es igual de valuable
aprender que es lo que no le ayuda aun niño como lo que sí le ayuda, si podemos
mantenernos atentos y utilizar esta información para modelar mejor la manera de
realizar el tratamiento. Pero si el doctor se absorbe en un tratamiento que ha
fallado, el enojo o frustración puede nublar la visión del doctor para decidir
que es lo que sigue a hacer. Así que nosotros los doctores como los padres
necesitamos ser tan resistentes como los niños.
El cuarto de los
retos con el que me he encontrado se deriva de nuestra forma
materialista-occidental de visualizar la realidad y las enfermedades. A pesar
del hecho de que una enfermedad es en realidad la expresión de un cuerpo que
esta fuera de balance esforzándose por restaurarlo, tendemos pensar en las
enfermedades como “entidades”, atribuyéndoles una practica existencia física.
Nosotros los doctores buscamos también la objetividad y cuantificar la
experiencia de las personas en su enfermedad, por ejemplo, “Califique su dolor
en una escala del 0 al 10”, “Cuántas evacuaciones por día?” “Su nivel de
mercurio es solamente de 4 ppm”. Necesitamos información para detectar y
priorizar maneras de realizar el tratamiento. Pero podemos ser guiados a
equivocarnos por datos inválidos. Por ejemplo, un niño autista que estoy
tratando ha hecho tres pruebas de capacidad intelectual durante tres años. La
primera vez, a la edad de cuatro años, ella totalizó 68, o significativamente
retardada. La segunda vez, a la edad de cinco años y medio, ella totalizó 89, o
moderadamente por debajo de los normal. La tercera vez, a la edad de siete años,
ella totalizó 100 o “promedio normal”. Su inteligencia está aumentando con el
tratamiento, o los números son inválidos, cambiando debido a su mejor habilidad
al relacionarse mejor con el proceso de prueba? En su caso, la mejoría parece
ser real. Pero si sus padres hubieran aceptado la calificación de la primera
prueba, las expectativas de esta niña hubieran sido muy pobres, enfocándose
principalmente en entrenarla para llevar tranquilamente su vida. Ahora las
expectativas se enfocan en educarla para ayudarle a prosperar y contribuir en la
vida.
En muchos casos,
los padres saben mas. Esto fue ilustrado por un estudio de secretina en el cual
los sicólogos evaluaron a niños con ASD tratados con ya sea placebo o secretina
activa y no fueron capaces de distinguir los niños tratados con el placebo y los
niños tratados la hormona activa. Los padres, por el otro lado, fueron capaces
de identificar la terapia activa con un alto grado de confiabilidad.
Debemos procurar
un balance entre conocer la información de una enfermedad y conocer la
experiencia del paciente. Cuantificar los síntomas y evaluar los resultados de
laboratorio nos pueden ayudar a monitorear mejor el progreso y cambios
ocasionados por la terapia, pero si confiamos demasiado en los datos, nuestro
trabajo puede convertirse estéril y falto de amor. Los niños autistas se
confrontan con el dolor, frustración, miedo, y confusión en sus vidas. Estas son
situaciones que cada uno de nosotros debe enfrentar en momentos de nuestras
vidas. Los niños son maravillosos modelos y maestros para nosotros si podemos
compartir nuestro humanismo con ellos y permitir que nuestros más profundos
sentimientos sean tocados por su sufrimiento y su esperanza. Las paredes de mi
oficina están forrados de dibujos exquisitos hechos por niños artistas autistas
que expresan su amor, esperanza, o simplemente un torrente de sus percepciones
para ser compartida con quien sea.
Ocho años atrás
una madre trajo su hijo autista de cuatro años de edad, Jason, para que lo
evaluara. Era tan solo la tercer persona autista que había tratado, en ese
entonces la madre sabía más que yo acerca de la enfermedad y su tratamiento.
Realizamos su tratamiento juntos, con la madre ayudándome a no seguir los
estereotipos que había adquirido acerca del autismo y su intratabilidad. Ella
también gentilmente me ayudó a acceder a herramientas que había utilizado al
investigar otros muchos tipos de enfermedades crónicas, por ejemplo, revisar su
bioquímica, alergias, flora intestinal, toxinas, y adecuado estado general
nutricional, y apoyar los esfuerzos de la familia. Jordan ha hecho grandes
avances durante estos años, yéndole bien académicamente, involucrándose en
entrenamiento religioso, y demostrando talento real como músico. Su principal
dificultad actual es su moderado incapacidad del habla, alergias respiratorias
moderadas, cierta capacidad de pensamiento, y su tendencia a obsesionarse por
algunos objetos. La semana pasada sostuvimos una conversación detallada acerca
de lo que significa ser autista y lo que es obsesionarse. El describió ser
autista como una manera diferente de pensar. El dijo que sabe que está
obsesionado cuando su madre dice, “Podríamos hablar ahora de algo distinto?
Jordan tiene un gran sentido del humor, una naturaleza muy afectiva, una tajante
preocupación acerca de la justicia. Jordan y su madre realmente me introdujeron
al mundo de tratar a niños autistas.
Empecé a ver
otros cuantos niños afectados, y entonces en 1999 otra madre trajo un diluvio de
niños ASD después de empezar a tratar a su hija. Ella había estado en una
reunión a la que había asistido en otro estado acerca de tratamientos para el
autismo. Cuando me le presenté y le dije el lugar donde consultaba durante una
sesión de preguntas y respuestas, entonces me procuró cuando regresó a su hogar.
Después de que su hija empezó a mejorar bajo mis cuidados, ella me recomendó con
otros en su red de conocidos. Me relacioné con mas padres de niños ASD y me
sorprendí de la devoción, inteligencia, y compromiso que estas gentes tenían en
común. La severidad de la epidemia del autismo empezó a ser palpable para mí, y
nació en mi un mayor grado de preocupación. Aprendí más acerca de los cuidados
hacia estos niños, y sentí una necesidad creciente de comprometer mi labor cada
vez más hacia estos niños y sus familias. De tal forma, durante los pasados dos
años y medio, he estado diciéndoles adiós a mis fieles pacientes adultos y
aceptando solamente niños afectados en mis consultas.
Mis evaluaciones
de más de 300 niños ASD han demostrado claramente que estos niños están
físicamente enfermos, afectados significativamente con problemas en varios
órganos de su cuerpo. La labor de tratarlos se engloba en dos procesos básicos,
ambos con la intención de restaurar el balance y el vigor y la comunicación
apropiada desde nivel celular hasta el interpersonal.
El primer
proceso básico es identificar y tratamiento o remoción de lo que obstaculiza la
sana actividad orgánica. Existen muchos obstáculos en el mundo de los niños ASD,
algunos obvios y otros difíciles de entender. Los obstáculos comúnmente
encontrados son alergias e intolerancias alimenticias, toxicidades metálicas y
químicas, infecciones (hongos, virales, bacterianas, parásitas, y mico
plasmáticas), oxidación estresante (problemas con electrones moviéndose por todo
el cuerpo fuera de control), acidosis (demasiado ácido producido en el cuerpo,
no usualmente en el estómago, donde se necesita), y estrés psicológico
(problemas sensoriales, confusión y frustración, dificultad para reconocer y
recibir amor, etc.). Un niño puede mostrar gran mejoría solamente por haber
eliminado un obstáculo el cual realmente lo estaba afectando, tal como una
intolerancia alimenticia, infección por levaduras, o contaminación de metales.
El segundo
proceso básico es identificar lo que es frágil, desordenado (corrompido), o
deficiente en un niño y trabajar para superar y compensar tal deterioro. Los
niños ASD frecuentemente tienen deterioros o deficiencias de las
defensas inmunes (especialmente inmunidad celular y en la propia regulación de
respuesta del sistema inmune). Comúnmente tienen deficiencias de muchos
nutrientes esenciales debido a dietas auto restringidas (muy selectivos en sus
comidas), pobre digestión y absorción de nutrientes, o ingesta de alimentos con
muy pobre cantidad de nutrientes, etc. La oxigenación de sus tejidos puede ser
corrompido por glóbulos rojos duros, tendencias anormales de coagulación, y
acidosis. Acido excesivo en el cuerpo es el resultado de hiperventilación (sobre
respirar), lo cual disminuye el flujo de sangre al cerebro. Deficiencias en
factores digestivos son extremadamente comunes, incluyendo encimas esenciales (dipeptidyl
peptidase IV [DPP-IV]) y otros), ácidos estomacales, hormonas intestinales
(secretina, cholecystokinin [CCK]), bicarbonato (neutralizador de ácidos)
secreción de IgA (anticuerpos y protección de las membranas mucosas), y flora
benéfica (gérmenes amigables). Los niveles y actividad de los neurotransmisores
son frecuentemente débiles en los niños ASD, debido a un numero de factores,
incluyendo condición de desorden de enzimas dependientes de
vitamina B6 (las cuales están extensivamente involucradas en la síntesis
neurotransmisora; una disminución o deterioro de estas enzimas pueden
incrementar los requerimientos del cuerpo de B6 varios cientos de veces). La
debilidad de funciones de destoxificación es común en los niños ASD. Hay varios
aspectos de este problema, emergentes problemas tales como deficiente síntesis
de glutatión (un “guardaespaldas” personal de células), actividad deficiente
de metalotionina (un super potente quelante de metales producido por el
cuerpo), y agotadas vías de sulfation (un buen tipo de sulfuro). Los
niños ASD frecuentemente tienen lesiones o des-balances en la glándula tiroides
y adrenal que necesitan atención. Finalmente, estos niños tiene tendencias
obsesivas y comportamientos casi adictivos que conllevan a restricciones en
muchas áreas críticas, incluyendo dietas balanceadas, juego efectivo,
aprendizaje social, problemas para racionar, actividades físicas, lenguaje, y
retroalimentación efectiva emocional.
La
sanación sucede mediante la remoción de obstáculos y fortaleciendo los sistemas
débiles al darles suplementos para las sus deficiencias sicológicas y proveyendo
terapias efectivas. Como Sid Bake, M.D., ha dicho, “Buscamos encontrar lo que el
niño necesita eliminar, y de lo que necesitan recibir mas – somos especialistas
en medicina de ‘agregar o eliminar’. Al hacer lo anterior, permitimos que el
cuerpo regrese a un estado de balance, restaurando increíblemente intrincados
sistemas de comunicación y reparando órganos dañados en el mayor grado posible”.
Frecuentemente reflexiono en el hecho de que las enfermedades crónicas son
crónicas debido a ciclos dañinos auto perpetuos que el cuerpo no puede quebrar
sin recibir ayuda. Existen muchos ciclos de este tipo en el autismo. Por
ejemplo, mucho niños autistas exhiben altos niveles de mercurio. La
contaminación por mercurio corrompe la digestión, de tal forma que el
agotamiento de nutrientes y la sensibilidad a alimentos (incluyendo sensibilidad
al gluten y caseína) se desarrollan. Infecciones oportunistas aparecen, y los
antibióticos debilitan aún más el organismo, desbalanceando la flora intestinal,
y aumentando la toxicidad del mercurio que existe ya en el organismo. El
agotamiento de nutrientes deteriora los caminos de destoxificación, y otras
sustancias tóxicas en el medio ambiente causan daños adicionales. Materiales
tóxicos, levaduras, y otros microbios dañan el sistema inmune, y como resultado
se crean auto-inmunidades e inflamaciones irregulables. La inflamación activa
los sistemas de coagulación y provoca disminución en la oxigenación de los
tejidos. El resultado de todos estos procesos es el daño de tejido en muchos
órganos del cuerpo, y ciclo continua. Nuestro trabajo es el de quebrar estos
ciclos como sea posible; y a medida que se va logrando, el cuerpo recobrará su
homeostasis y capacidad de auto regulación, y se moverá hacia conseguir su
recuperación. Esta tarea es frecuentemente una lucha, que requiere “amor duro” y
claro sentido de prioridades.
Los
siguientes extractos de conversaciones que he tenido con madres y padres
ilustran algunas de las luchas que enfrentamos al tratar estos niños. “Cambie su
dieta” “El no comerá nada que no contenga gluten, caseína, y carbohidratos.”
“Dele ½ cucharada de aceite de hígado de bacalao” “Ella vomita cuando se
la doy”. “Frote el glutatión en su espalda cada noche” “Ella siente
urticaria cuando se la pongo en su piel”. “Tratemos sus lombrices
intestinales” “Tendremos que tratar también al gato, ya que el ha estado
comiendo su excremento”. “Usted necesita un descanso, por que no tiene una
noche de descanso con su esposo?” “Mi hijo ha mordido a las tres ultimas
niñeras que lo han cuidado”. “Asegúrese de no darle antibióticos a su hijo,
a menos que sean para una enfermedad que ponga en peligro su vida” “Ella tuvo
neumonía tres veces el pasado invierno, es eso peligroso?”. “Revuelva la Nu-Thera
en el jugo” “El no tomará nada que no sea agua”. “Apague la televisión y
computadora” “El se emberrincha y golpea su cabeza en el piso si no ve el
video continuamente viendo los créditos”. “Por favor tome una muestra de
orina después de la vacuna de DMPS” “Ella se quita la bolsa cada vez que
trato de tomarle una muestra de orina”. “Lo vamos a sedar para tomarle la
muestra de sangre” “El dentista trató eso; sólo logró hacerlo más hiperactivo
y atarantarlo”. Necesitamos evitar una deshidratación con el fin de tener
éxito con el EPD” “Ella ha rehusado todos los líquidos durante las pasadas 24
horas desde que le quitamos su jugo de pera”. Cómo va con la dieta GFCF?” “Bien,
excepto cuando visita a la abuela, la cual le da galletas a escondidas”.
“Tenemos que eliminar de su vida cualquier fuente de aluminio” “Me he
deshecho de todas las fuentes que puedo controlar, pero siempre está chupando
objetos metálicos”. (Mientras esta en mi oficina, este niño, el cual tiene
severos niveles de aluminio, chupa el mango metálico del martillo para revisar
los reflejos y la perilla metálica del medidor de presión arterial, en lugar de
los extremos blandos de estos). “Cómo está respondiendo a la quelación?” “Le
estaba yendo bien hasta que agregamos el ALA, lo que aumentó sus conductas raras
y dejó de dormir por las noches”. “Necesitamos eliminar la
amalgama de mercurio que tiene” “Su dentista de niega, y los dos dentistas
que no utilizan mercurio no aceptan niños poco cooperativos”. “Veo que no le
ha hecho la prueba de ácidos orgánicos en la orina” “Mi seguro médico pagó
por todos los estudios hechos en la Universidad – MRI, EEG, estudios
cromosómicos, una prueba de ácidos orgánicos, y prueba de aminoácidos; todos
salieron normales. Pero ya que hemos tenido mejorías con su tratamiento, ellos
no quieren pagar las consultas. Ellos dicen que es algo experimental y no
probado”. Cómo salió la colon coloscopía?” “El gastroenterólogo cambió su
mente cuando el vio a mi hijo. El dijo que era normal para un niño autista el
estar estreñidos, y no tenía preocupación acerca de su sangrado rectal y sus
vómitos”. “El pediatra dijo que inmunizara a mi hijo o que me buscara
otro médico”.
Los
siguientes son extractos de conversaciones que muestran algunas de las razones
por la cuales continuo interesado día a día en mi oficina. “Desde su primer
dosis de DMPS ha aprendido a hacer en el baño.” “Su maestro me llamó para
preguntar que he estado haciendo; el es un niño diferente después de la
inyección de secretina.” “Le quitamos el maíz de su dieta, y ahora ella duerme
toda la noche.” “Ella dijo una oración de tres palabras una hora después del
baño con sales de Epsom, y el lenguaje sigue creciendo Cuantas veces al día
puede ella tener estos baños?” “El estreñimiento ha desaparecido desde el
tratamiento con Flagyl hecho el mes pasado.” “Cada vez que le doy una inyección
de B12, el tiene dos días muy buenos de atención, humor, y sinergia. Lo puedo
inyectar dos veces por semana?” “Los berrinches desaparecieron después de tres
días de Super Nu-Thera, y ahora me lo puedo llevar de compras.” “Cuando el está
en DMSA, la hiperactividad desaparece! Tiene mejores efectos que el Ritalin.”
“Mi niño no se comporta autista cuando está en tratamiento con Nizoral. El está
mucho mejor; pero una semana después de dejarlo, el empezó a desconectarse y
hacer algunas de sus raras cosas de nuevo.” “Tuve a mi niño de regreso cuando
aumenté a una cucharada diaria de hígado de bacalao; es correcto que haya hecho
eso?” “La diarrea se detuvo dentro de una semana de la dieta de carbohidratos, y
ella ha empezado a comer nuevos alimentos.” “El Doctor de mi hija estaba muy
impresionado de su mejoría. El me advirtió de alejarme de esos doctores que
están haciendo tratamientos de quelación, y me dijo que mantuviera lo que estoy
haciendo para ayudarle.” “Después de una dosis de hígado de bacalao, ella dejó
de mirar todo a sus costados.” “Esta dieta es muy difícil, pero vale la pena:
después de un mes ella está mas calmada, su lenguaje es mas claro y complejo, y
ha empezado a jugar apropiadamente con su hermano.” El dejó de hablar acerca de
destazar personas con una sierra eléctrica después de una semana de tratamiento
de control de levaduras.” “Desde que empecé a darle jugo de limón con cada
comida la hinchazón y regurguiteos han disminuido dramáticamente.” “La
melatonina es maravillosa; ha sido mas de un año desde que dejó de dormir la
noche entera, y se fue a dormir desde la primera vez. Ha estado funcionando
durante un mes, podemos seguir utilizándola cada noche?” La crema de sulfato de
zinc ayuda a reducir sus comportamientos raros.” “El pediatra que lo
diagnosticó, y que dijo que nada se podía hacer, me dijo que usted es un
charlatán. Llegué a mi casa e hice una cita para visitarlo, y todos han notado
la mejoría después de apenas tres meses.” ““La tiroides ha hecho mucha
diferencia – no más estreñimiento, y el está mas alerta.” “Por fin he encontrado
alguien que me cree. Gracias por escuchar.” “Hemos observado muchas mejorías
desde que empezamos NAET – lo mejor es la desaparición de comportamientos
agresivos.” “Ella produjo un gran flujo de lenguaje camino a casa después del
primer tratamiento cráneo sacral.” “Los episodios de regurguitación han
disminuido de docenas por hora a unos cuantos por día desde que tratamos su
levadura”.
He
presentado una larga (pero no comprensivas) grupo de de consideraciones a ser
indicadas al iniciar el tratamiento de su hijo autista. Puede ser (y
frecuentemente lo es) abrumador intentar hacer todo lo posible. Lo importante es
decir que hacer a continuación, y hacerlo apropiadamente. Mi perspectiva es que
es necesario establecer un fuerte relación de colaboración con su doctor y otros
que trabajen con su niño. Para que esto sea un éxito, los padres necesitan estar
deseosos de “pararse a batear” y desechar el viejo punto de vista que uno
simplemente debe obedecer al doctor. Usted está creando un equipo que va a
tratar a su hijo, y usted está a cargo del equipo. Usted contrata médicos y
terapeutas para ayudarle para ayudarle entender como tratar mejor a su hijo, y
también para que provean tratamientos que usted no puede realizar por si solo.
Con
el fin de formar un equipo de colaboración eficiente, es útil indagar más allá
de la perspectiva médica de la enfermedad, y a cambio ver la enfermedad de su
hijo de una perspectiva más holística. He incluido una tabla que compara algunas
diferencias filosóficas entre el holismo y el pensamiento tradicional médico. Si
usted intenta entender el autismo de su hijo desde una perspectiva holística,
ayudará a cada uno que está involucrado en su tratamiento a “acompañarla” con
usted.
Usted podrá
encontrar enfoques holísticos en áreas inesperadas. Alguno médicos naturopáticos
(los cuales todos están entrenados holísticamente) ha pesar de todo han adoptado
un modelo de tratamiento que es muy “alopático” (medicina tradicional y
orientada a la enfermedad) en lugar de un modelo holístico. Y mucho médicos en
su práctica los cuales se preocupan acerca de sus pacientes serán capaces de
participar con usted y adoptar una perspectiva holística cuando evalúen y traten
a su hijo.
|
Medicina
Convencional |
Perspectiva Holística |
|
Enfermedad: Entidad maligna |
Enfermedad: Desequilibro,
sobrecarga |
|
Estadísticamente “ellos” |
Anécdotas “suyas” |
|
Código de computadora ICD-9 |
Historia única |
|
Curar |
Sanar |
|
Tratamiento: pelear, quemar,
cortar, hambrear , suprimir, desvitalizar |
Tratamiento: apoyar, escuchar,
consolidar, enseñar, activar, expresar, vitalizar |
|
Accidente |
Motivo-significado |
|
Los Doctores saben y dirigen el
tratamiento |
Los Doctores aprenden y
colaboran |
|
Latín, Griego |
Vernáculo |
|
Profesional, individualismo,
jerarquía |
Humanismo, intimidad, equidad |
|
Teórico, tecnológico, material |
Empírico, psicológico,
psicoespiritual |
|
El Doctor hace mas = paciente
pasivo |
El paciente hace mas = persona
activa |
|
Éxito / fracaso |
Incondicional |
|
Diagnostica, categoriza |
Dialoga, comprende |
|
Conservador, dogmático |
Mente abierta, descubridor |
En
algunas condiciones, tales como el cáncer y enfermedades cardiacas, el
establecer un diagnóstico correcto es clave para su tratamiento efectivo. En el
caso del autismo, es muy útil hacer el diagnóstico para poder ser elegible para
algunos servicios, tener una dirección en el Internet para investigar sobre el
problema de su hijo, y explicar el difícil comportamiento de su hijo en público.
Pero este diagnóstico tiende a cerrar la puerta a tratamientos médicos a menos
que usted sea capaz de localizar un medico que este dispuesto a escucharlo y
quitarse el estereotipo del autismo como una enfermedad del desarrollo que no
tiene tratamiento. Si usted está pensando funcional y holísticamente acerca de
las manifestaciones de la enfermedad de su hijo, ayudará que el doctor de su
hijo se le una en aprender a dialogar efectivamente y descifrar el lenguaje de
la enfermedad de su hijo.
Su
compañía de seguros evadirá el reembolso por cualquier cuidado o tratamiento
médico si se utiliza el diagnóstico de autismo (por ejemplo, ICD-9:299). Para
propósitos de aseguramiento, es mejor enfocarse en los síntomas específicos que
su hijo está experimentando y cargar tales servicios terapéuticos y de
diagnóstico basado en esos problemas. Por ejemplo, si su hijo se golpea la
cabeza, no es por que el es autista, sino por que su cabeza le estorba. Si ella
no come apropiadamente, es probable que tenga problemas digestivos. Si el come
tierra, es muy probable que sus minerales estén desbalanceados. Si el se pone
loco después de comer plátanos, es probable que sea sensitivo a fenolicos y no
por que es un “autista”. En cada una de estas instancias, es apropiado indagar
mas en el síntoma en particular, reconociendo que es de importancia y relevante
a la integridad del cuerpo de su hijo.
En
un mayor sentido, nuestra sociedad empieza a observar profundamente en la
epidemia del autismo. Pero apenas está empezando a hacerlo, a medida que mas
profesionales y gente influyente observan el impacto en sus propios hijos. Este
desorden es amenazante para incapacitar fiscalmente nuestro sistema educativo y
pondrá cargas inconcebibles a las siguientes generaciones si no se resuelve. Aún
si la tasa creciente del autismo se para ahora, los costos para atender a los
niños afectados al llegar a ser adultos serán mas de lo que se pueden solventar.
Son ustedes padres, cientos de miles solamente en los Estados Unidos, quienes
determinarán el destino de nuestros niños y, últimamente, el de nuestra
sociedad. Los niños necesitan tener acceso total a todos los tratamientos
disponibles actualmente. No podemos mas tolerar las prácticas de “cabeza en la
arena” de agencias reguladoras de vacunas, metales pesados, toxinas ambientales,
sobre uso de antibióticos, y consumo de nutrientes de nuestros suelos y
alimentos, todos los cuales están contribuyendo en esta enfermedad. Necesitamos
demandar y recibir grandes fondos del gobierno para realizar investigaciones de
relevancia y no manipuladas en las remanentes preguntas acerca de las causas,
prevención, y tratamiento del autismo.
Si
nos unimos en este propósito y hacemos que nuestras voces sean escuchadas, las
cargas indebidas en nuestros niños que están causando esta epidemia pueden ser
identificadas y removidas.
 © copyright 2005, 2006 Autism Research Institute
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