Capítulo 15
Steven: Esperanzas, Oraciones, y Progreso
Por Marian Helmick
Jennifer y Dan Hoffiz viven en el área de la Bahía de
California con sus dos hijos, Steven, el cual nació en Agosto
de 1999, y Sabrina. Esta historia fue escrita en Febrero del 2002.
Cuando veo a mi hijo, Steven, pienso en la condición en la que
estaba en 1994. Después de un accidente de paracaidismo ese
año, quedé paralizada y tuve que someterme a una
operación. El doctor dijo que no tenía otra
opción, debido a que mi cuello estaba tan maltratado que si no
me sometía a la operación no tendría oportunidad
de recuperarme y quedaría paralizada de por vida. Me
sometí a la operación mientras que, a petición de
mis padres, más de un millar de personas oraron por mi exitosa
recuperación. Me recuperé por completo en cuatro meses.
Gracias a Dios, al Dr. Hoff, al Dr. Papadapolous, mis padres, y a
todas las personas que oraron por mí.
Ocho años después, les estamos pidiendo a todos que oren
por nuestro hijo de dos años y medio de edad, Steven. El ha
tenido también un accidente, solamente que su accidente no fue
por su culpa. Alguien inyectó en su cuerpo lo que se
suponía una prescripción para su salud: vacunas de
rutina. A cambio, recibió una sentencia de enfermedades de por
vida, debido a que las vacunas contenían mercurio, una de las
más mortíferas toxinas conocidas por el hombre.
Cuando Steven nació, él tuvo una calificación
alta en la escala de Apgar. Su respiración fue buena. No tuvo
problemas. Sin embargo, a medida que crecía, el no
reaccionó de la misma forma que su hermana, Sabrina, la cual es
tres años mayor que él. A pesar de todo, continuamos
observándolo. A medida que el tiempo pasó, se hizo
más aparente que algo andaba mal. Steven prácticamente
no tenía sólidos en su excremento. Su excremento
emitía un olor extremadamente fuerte. Como ha sucedido en la
mayoría de los casos, nuestro pediatra dijo que esto estaba
bien, los niños son más lentos que las niñas, y
no había nada de que preocuparse.
Sin embargo, para el tiempo que Steven tenía 16 meses él
estaba en terapia ocupacional en el Centro Regional de Contra Costa
County, California. Después de seis meses de su terapia
convencional, Steven había realizado ligeros progresos. El
Centro Regional por su cuenta se preocupó en él.
Así que se lo mencionamos nuestro pediatra, el cual nos
refirió a un doctor el cual se especializaba en
pediatría del comportamiento.
El especialista en comportamiento dijo que Steven tenía
problemas neurológicos, pero no estaba convencido al 100% si
era autismo. Sin embargo, dijo, que el diagnóstico que encajaba
mejor en Steven era el autismo. La opinión del doctor no nos
sorprendió porque era muy consistente con nuestra
investigación que habíamos realizado independiente. El
doctor también dijo que la dieta libre de gluten y
caseína (GFCF) podía ayudar en hacer a Steven más
lúcido. En ese mismo tiempo, el centro Regional dijo que la
terapia de ABA podía ser de beneficio.
En el segundo aniversario de Steven, regresamos a nuestro pueblo
natal, Bloomfield Hills, Michigan, donde Steven visitó a su
tío, un pediatra oftalmólogo. La revisión
reveló que Steven tenía el peor astigmatismo en un ojo
que el doctor jamás había visto, con un astigmatismo
severo en el otro ojo. Esto también no nos sorprendió ya
que sospechábamos que su visión era pobre, a pesar de
que por ambos lados de nuestra familia no había habido tal
historial.
Sorprendentemente, cuando Steven obtuvo sus primeros lentes, la primer
cosa que hizo fue abrazar a su hermana. Y luego a nosotros. La
visión de Steven era tan pobre que nunca había visto
claramente a su hermana con anterioridad. Sabía que esto
tenía que tener una conexión con su comportamiento
autista. De hecho, posterior investigación indicó que
los ojos necesitan zinc para desarrollarse apropiadamente y que el
mercurio obstaculiza la absorción del zinc.
Así que, pensando que nuestro hijo era autista, asistimos a la
Conferencia DAN! en San Diego, California. Después de un
día, estaba convencido de que Steven no tenía mas que
una intoxicación de mercurio. Después de todo, los
síntomas de intoxicación de mercurio incluían
mecerse hacia enfrente y atrás, pobre desarrollo del lenguaje,
pobre equilibrio, caminar de puntitas, aletear con las manos, y en
general una incapacidad para concentrarse a excepción de mover
objetos repetidamente. Esto describe a nuestro hijo perfectamente. Si
el no tenía intoxicación de mercurio, entonces
¿qué era? Si caminaba como un pato, habla como un pato,
y se parece a un pato, entonces tiene que ser un pato.
Para asegurar que no nos estábamos enfilando hacia un camino
sin salida, realizamos varios pasos. Primero, realizamos una prueba
MRI para ver si el cerebro de Steven mostraba algún signo de
anormalidad. No mostró ninguno.
Siguiente, realizamos pruebas a su sangre bajo un microscopio de alto
poder realizado por un naturopata, sin decirle al doctor que
estábamos buscando por algo en particular. En la sangre de
nuestro hijo el doctor encontró metales pesados, los cuales
parecían como anillos negros alrededor de células secas
de sangre. El también encontró que nuestro hijo
tenía un raro nivel alto de parásitos. Estos
parecían como pulsantes y fluorescentes células rojas
húmedas. Una vez que las células son aplastadas,
parásitos tipo lombrices pueden ser vistos nadar a lo largo de
la diapositiva.
El doctor nos dijo que numerosas personas habían eliminado los
parásitos de sus cuerpos tomando extracto de hoja de olivo. De
hecho, uno de los otros pacientes del doctor, el cual tenía
dificultades para leer y concentrarse, probó tener un
número extremadamente alto de parásitos de sangre roja.
La capacidad de lectura y concentración del paciente
mejoró marcadamente cuando ella tomó extracto de hoja de
olivo y los parásitos fueron eliminados. Así que le
empezamos a dar tal extracto a Steven.
Después de un mes de darle el extracto de hoja de olivo, le
realizamos pruebas de sangre a Steven: los parásitos
habían desaparecido. Su nivel de energía aumentó.
Este fue un gran resultado, pero los metales pesados seguían en
él.
En la Conferencia DAN!, un documento acerca de quelación
había sido distribuido describiendo el proceso de remover los
metales pesados de los niños. Sabíamos que nuestro hijo
necesitaba que le hicieran esto, pero no teníamos ninguna
prueba mostrando los resultados de sus niveles de mercurio. Mas
aún, habíamos escuchado que sin la incitación de
un agente quelante, tal como el DMSA, los niveles del mercurio no
parecen ser altos. Solamente para ver, a pesar de todo, realizamos
pruebas urinarias y, qué cree – él estaba a un
nivel del 98 por ciento de mercurio, con nivel alto de estaño,
aluminio, y arsénico.
Así que seleccionamos uno de los contribuyentes del documento
de quelación para Steven. Cuando llegamos a tal punto, el
doctor se sorprendió. El nunca había visto niveles tan
altos de mercurio sin incitación alguna. El doctor
administró secretina y un agente quelante en esa visita, y nos
fuimos.
En menos de una semana, Steven pareció estar más alerta
y estaba produciendo oraciones de tres palabras. Después de un
mes, los resultados de su análisis de orina llegaron; su nivel
de mercurio estaba por fuera de la gráfica. Visitamos al doctor
de nuevo y le ordenó pruebas de sensibilidad a alimentos a
Steven. Steven recibió otra dosis de secretina y un agente
quelante.
Steven está produciendo ahora oraciones de cinco palabras. El
está hablando sin titubear, y está realizando preguntas
con sentido. La diferencia es sorprendente. Como resultado, Steven se
encuentra actualmente en un ciclo de tres días de DMSA, luego
no DMSA por 11 días. Esperamos continuar así hasta que
el mercurio desaparezca por completo.
A pesar de que muchos médicos no lo creen, estamos seguros que
el nivel de intoxicación de mercurio de Steven es debido a sus
vacunaciones. El vive en un hogar recién construido. El no ha
tenido contacto con medidores quebrados, termómetros, u otras
fuentes de mercurio. Y las vacunas que ha recibido contenían
niveles de mercurio muy por encima de los niveles de seguridad de EPA.
Hay un precedente para esto: enfermedad rosada, el cual es el nombre
que se le otorga a la intoxicación del polvo dental que
contiene mercurio. Un desorden, como el autismo, la enfermedad rosada
no era nada mas que una lesión causada por un producto. La
enfermedad rosada desapareció después de que el producto
fue removido de los establecimientos cincuenta años
atrás.
En el año 2000, los fabricantes de fármacos detuvieron
la producción de vacunas con mercurio, pero vacunas que
contenían mercurio permanecieron disponibles en el mercado, y
algunas inyecciones, por ejemplo para la gripe, todavía siguen
conteniendo mercurio. Una vez que estas fuentes que contienen mercurio
desaparezcan, las tasas de autismo deberán disminuir tan
marcadamente como aumentaron (en California, por ejemplo, uno de cada
150 niños nace hoy en día con el diagnóstico de
autismo). Sin embargo, existen otras preocupantes, incluyendo las
otras sustancias potencialmente peligrosas en las vacunas, el impacto
de múltiples virus vivos (como en la vacuna MMR), y el agresivo
plan de vacunación existente hoy en día. De hecho, en
Japón cuando cambiaron a un plan de vacunación menos
agresivo, el Síndrome de Muertes Infantiles Repentinas (Sudden
Infant Death Syndrome, SIDS por sus siglas en inglés)
disminuyó dramáticamente a un nivel estadístico
insignificativo.
Nuestra esperanza es que nuestro hijo y muchos otros niños
dañados se recuperarán. Queremos agradecer a cada
persona que ha orado por nuestro hijo. Al momento de escribir esta
historia, él tiene dos años y siete meses de edad; y
continua teniendo progresos. El está en terapia ABA por 40
horas a la semana y está en la dieta GFCF. Adicionalmente,
él toma una gran cantidad de vitaminas, minerales, y
suplementos herbolarios. Creemos que su progreso es debido a la
sanación de Dios y que Dios está utilizando la terapia,
dieta, y suplementos para ayudarle a lograr mejores niveles de
desarrollo intelectual y físico.
Actualización (Marzo 2003)
Hasta el día de hoy, nuestro Steven tiene tres años y
medio. El progreso que ha realizado es maravilloso. El lenguaje
espontáneo de Steven se ha convertido finalmente en algo
natural e interactivo. De hecho, se relaciona normalmente con otros
niños de su edad, en ocasiones, y ama a los amigos de su
hermana. Esto es algo nuevo para Steven y sus maestros están
muy excitados al respecto. El tiene nuevos amigos en la escuela y
está empezando a llamarlos por su nombre. Steven es capaz de
hacer preguntas tipo Quién, Qué, Dónde y Puedo, y
el consistentemente produce oraciones de cinco palabras. Este es un
triunfo para cualquiera que pudiera pronunciar solamente
“wa” al pedir agua cuando él cumplió dos
años. Steven está en terapia de ABA durante 20 horas a
la semana y asiste al jardín de niños cinco días
a la semana, dos días sin ayuda alguna.
Por supuesto, continuamos con la quelación. Empezamos a quelar
a Steven en Enero del 2002 cuando su orina mostró un nivel de
mercurio de 74 microgramos por gramo de creatinina. Este nivel
disminuyó a cinco microgramos para Noviembre del 2002, lo cual
fue un milagro. Hasta Noviembre del 2002, él recibió dos
agentes quelantes, DMPS y DMSA. Después de este período,
él recibió un agente quelante adicional, ácido
alpha lipoico, para retirar el mercurio restante en su cerebro.
Desafortunadamente, Steven continua teniendo dificultades para digerir
los alimentos. El se mantiene en la dieta GFCF sin ninguna
expansión en su dieta. La diarrea es un problema mayor en este
momento y qué la ocasiona continua siendo un misterio. Estamos
utilizando antibióticos naturales, plata coloidal, para tratar
esta condición y parece estar teniendo buenos efectos.
La siguiente fase de quelación para Steven involucra un nuevo
proceso diseñado para dar reversa a los efectos de las vacunas
que han dañado bastante sus intestinos y sistema inmune.
Estamos extremadamente excitados en relación a esto, y estamos
rezando para que el proceso arroje los efectos deseados. Le damos
gracias a Jesucristo, nuestro salvador, por guiarnos a través
de este laberinto y sanar a nuestro hijo Steven.
 © copyright 2005, 2006 Autism Research Institute
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