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* “Resultados definitivamente positivos” incluyen al comportamiento, habla, índices biomédicos, o mediciones electrofisiológicas. ** “Efectos adversos significativos” incluyen pérdida de peso, letargo, agresiones, aturdimientos, problemas gastrointestinales, disturbios del sueño, etc. El primer estudio que mostró que dosis mayores a las normales de vitamina B6 eran benéficas para niños autistas se publicó hace un cuarto de siglo, en 1965. Desde ese entonces 15 estudios adicionales se han publicado... varios de los cuales basados en cientos de individuos autistas. Eso es, aproximadamente, un estudio cada dos años. Cada uno de estos 16 estudios reportaron resultados positivos – esto es, cada estudio claramente mostró que algún segmento de la población autista se beneficiaron significativamente por el hecho de haber recibido cantidades mayores a las normales de B6. En un campo donde la inconsistencia, los resultados contradictorios son una regla, ese es un registro de remarcada consistencia. Estos resultados positivos han sido reportados por investigadores de cinco países: Inglaterra, Alemania, los Estados Unidos, Francia, más recientemente, Italia. En cada uno de los estudios a excepción de los primeros tres, el magnesio se utilizó junto con la B6, como resultado de nuestro reporte de 1973 en cual se indicaba la necesidad de utilizar el magnesio como agregado. La tabla muestra datos paralelos para la droga fenfluramina. El primer uso de la fenfluramina en el tratamiento del autismo apareció enJournal de Medicina de Nueva Inglaterra, en 1982. El medio de comunicación nacional la alardeó como un “parte aguas”. A pesar del hecho de que el reporte inicial no era ni siquiera un estudio, sino al contrario era un experimento clínico hecho con tres niños; a pesar del hecho que no había evidencia substancial de que la fefluramina había logrado su mayor efecto – disminuir la serotonina – mediante el envenenamiento de celulares cerebrales, y a pesar del hecho que la Referencia Médica (PDR) enlista la muerte como uno de sus conocidos “efectos secundarios”, investigadores y médicos se apuraron en probar la fenfluramina en pacientes autistas. Fuimos capaces de encontrar 31 reportes publicados que describen el uso de la fenfluramina en personas autistas publicados entre 1982 y 1990. Esos es cerca de 6 veces la tasa de publicación para los artículos de la B6 en el tratamiento del autismo. A pesar de la consistencia positiva de la serie de estudios de la B6, menos de la mitad de los estudios de la fenfluramina produjeron resultados notables para cualquier segmento de la población autista, y solo dos terceras partes reportaron efectos adversos significativos en la población estudiada. En contraste, no se han reportado efectos adversos significativos en cualquiera de los 16 estudios de la B6. (La diferencia en toxicidad no es de sorprenderse, ya que cada célula de cada persona viviente necesita la B6 con magnesio para mantenerse viva. Ninguna célula de cualquier persona necesita fenfluramina. Los nutrientes se administran para facilitar o permitir el metabolismo – las droga, para interferir con el metabolismo.) Aproximadamente el 30% de los pacientes en los cuales se ha probado la fenfluramina han reportado alguna mejoría, en comparación del cercano 45% de los que se les ha suministrado B6 (con magnesio). Mi propósito aquí no es realmente desenmascarar a la fenfluramina para criticarla -- la mayoría de las otras drogas comúnmente utilizadas para tratar a niños y adultos autistas no son mejores, ni peores, en términos de eficacia y seguridad. La fenfluramina sirve simplemente para ilustrar la fuerte indiferencia entre las personas médicamente entrenadas las cuales están en contra del empleo de los nutrientes y a favor del uso de las drogas. En cualquier terreno racional: la evidencia científica, eficacia, seguridad (tanto de corto como de largo plazo), y la economía (cerca de $20 USD por mes en contra de, frecuentemente cientos de miles de dólares al mes), de la B6 y el magnesio son obviamente la primer opción. Si la B6 y el magnesio, no ayudan después probarla de seis a ocho semanas (y no lo harán, en alrededor del 55% de las ocasiones), y el comportamiento de la persona autista es intolerable, entonces se deberán de considerar las drogas. Pero desafortunadamente, la mayoría de las familias me hablan para decirme que sus médicos se oponen tajantemente al uso de una vitamina, y recomiendan urgidamente el empleo de drogas a cambio. Esta preferencia pro-drogas daña a nuestros hijos. Por qué están en contra de la B6 y el magnesio? Muchas razones. Entre ellas: la economía, dogmas, política, falta de información – la lista es larga, y tal discusión no sería recomendable. Autism Research Review International,2000, Vol. 14, No. 3, página 3 El más estricto estudio en Psiquiatría? La Vitamina B6 en el Autismo Bernard Rimland, Ph. D. Instituto de Investigación del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116 “Sus colegas siquiatras son una bola de obstinados irracionales!” dije. “Ellos no están realmente interesados en ayudar a niños autistas – todo lo que quieren es desprestigiar el valor de las vitaminas y seguir utilizando sus estúpidas drogas tóxicas!” “No, usted está equivocado! Los siquiatras están ignorando su estudio por que fue realizado por su insignificante instituto, del cual no habían escuchado nunca. Además, utilizó el innovador diseño de computer-clustering, en lugar del tradicional diseño doble ciego, el cual les gusta tanto a los siquiatras. Si su estudio hubiera sido realizado por una escuela médica de renombre, como esta, y hubiera utilizado la metodología convencional, en lugar de la nueva que usted creó, ellos hubieran realmente prestado atención a su trabajo.” “Realmente no creo en eso, Noch,” le dije a mi amigo Enoch (Noch) Callaway, M.D., quien era en ese entonces (en los 70s) Profesor de Psiquiatría y Director de Investigación Siquiátrica en el Centro Médico de la Universidad de California en San Francisco. “Diseñemos y hagamos un estudio bastante bien diseñado, el mejor estudio posible, y hagámoslo desde aquí, y tu verás – si los resultados son positivos, que ellos lo aceptarán.” “No creo en eso,” le contesté. “Intentémoslo,” insistió Noch. “Estoy seguro que podemos obtener su aceptación al hacerlo. Estoy muy familiarizado con los procedimientos de aceptación en NIMH, y estaré mas que gustos de escribir la solicitud de aceptación. Será el mejor controlado, más estricto estudio que jamás se haya realizado en el campo de la psiquiatría.” Todavía estaba escéptico, pero accedí, y nos pusimos a trabajar en la propuesta de aceptación. Noch enlistó la asistencia del Profesor Pierre Dreyfus, el Chairman de el Departamento de Neurología del Centro Médico de la Universidad de California en Davis, cerca de Sacramento. Hace poco complete un estudio de cerca de 200 niños autistas, los cuales se les administraron altas dosis de vitaminas, incluyendo la B6, la cual se convirtió en la más efectiva de varias vitaminas en mi estudio. Cerca de la mitad de los niños se identificaron que respondieron bien a la vitamina B6, y seleccioné a 16 de ellos para un nuevo estudio. Los diez y seis niños de dividieron en dos grupos, los cuales tenían la misma edad, sexo, peso, y grado de severidad. Cada uno de los 16 niños tenía que ser puesto bajo un procedimiento de cinco fases: Fase Uno – No ingesta de B6 o placebo; Fase Dos – período de prueba A (B6 o placebo); Fase Tres – No ingesta de B6 o placebo2; Fase Cuatro – período de prueba B (B6 o placebo); y Fase Cinco – No ingesta de B6 o placebo 3. Para evaluar los cambios, si existiese alguno, en el comportamiento de los niños, una “Lista de Chequeo de Síntomas Específicos de Comportamiento” se tenía que preparar individualmente para cada niño después de varias visitas, llamadas telefónicas, y correspondencia con los padre y maestros de los niños. Para proteger el estudio de la posibilidad del error humano, muestras de orina se tenían que recolectar al final de las Fases Dos y Cuatro, y los sobrantes de las botellas de la B6 y el placebo de las Fases Dos y Cuatro se tenían que guardar para realizarles análisis de laboratorio. Todos los tres miembros del equipo de investigación, Callaway, Dreyfus y yo, éramos investigadores experimentados con varias publicaciones. A pesar de eso, le solicitamos a la Sección Investigadora del Instituto Nacional de Salud Mental que revisaran el diseño de nuestra investigación he hicieran cualquier sugerencia que pudiese mejorar el estudio. Los investigadores especialistas del Instituto hicieron algunas sugerencias menores, todas de las cuales aceptamos. Lo que pretendíamos es que fuera el más estricto,doble ciego, placebo-crossover estudio que jamás se hubiese realizado en el campo de la psiquiatría. El estudio se realizó siguiendo la forma de un triángulo gigante, conmigo y el Instituto en San Diego siendo el punto de origen del triángulo, y Callaway y Dreyfus, cada uno a 500 millas al norte, siendo los otros vértices. Después de agrupar a los 16 sujetos en dos grupos iguales de 8, envié las dos listas de nombres y direcciones a Dreyfus, en Sacramento, quien decidió en cada si el niño iba a recibir la vitamina B6 ya sea en la Fase Dos o Fase Cuatro. Ni yo ni Callaway sabíamos que niño estaba le estaba siendo administrada primero la B6. La Lista de Chequeo de Síntomas fue contestada por los padres, maestros, y médicos locales, y enviadas al Instituto en San Diego. Cuando todos los datos se habían recolectado, Callaway vino a San Diego y el y yo revisamos los archivos completos de cada niño para determinar, si podíamos, determinar cuando la B6 se les había administrado. Después de lo anterior, hablamos con Dreyfus con la predicción de cada niño excepto el #16, para el cual no pudimos encontrar diferencia entre el placebo y la B6. Dreyfus comparó nuestros reportes con su lista, he informó que habíamos correctamente identificado los períodos de B6 en 11 de los 15 niños. En el caso del niño diez y seis, el código que la botella B contenía B6. Sin embargo, después de analizar el contenido de las cápsulas restantes en las botellas A y B del niño 16, se descubrió queambasbotellas contenían B6. Además, las muestras de orina mostraron niveles altos de B6 en la orina de ambas fases. El origen de este error se desconoce, pero los datos del niño 16 no fueron considerados en los análisis subsecuentes. Los resultados de laboratorio no mostraron discrepancias en la orina o en las tabletas restantes de todos los niños a excepción de uno. Una discrepancia apareció en el caso del niño #14. Este fue uno de cuatro niños los cuales supuestamente fueron mal clasificados en estar tomando placebos cuando de acuerdo al código debería de estar tomando B6. Sin embargo, las pruebas de orina indicaron niveles mayores de B6 en la orina cuan supuestamente el debería de estar tomando el placebo. Los datos de este niño fueron descartados del análisis, ya que iban encontrade la hipótesis. Comparaciones estadísticas de las clasificaciones de comportamiento de los 15 niños fueron entonces comparadas cuando se les administró la B6 y el placebo y mostraron estadísticamente diferencias significativas: P < .5, de tal forma se confirmó la validez de la B6 y respaldaron los resultados de nuestros previos estudios de investigación. Callaway estaba sorprendido de los resultados de nuestro estudio. El sintió que de alguna manera que mi experimento previo, en el que involucraba alrededor de 200 niños, en el cual había utilizado el nuevo procedimiento computer-clustering en lugar del método tradicional, había sido intencional. El estaba lo suficientemente impresionado con los resultado y el verano siguiente, cuando se tomo un año sabático en la Escuela Médica de la Universidad Tours en Francia, llevó consigo una dotación de vitamina B6 y magnesio y convenció a sus colegas en Francia a iniciar estudios de la B6 y magnesio en sus poblaciones de niños autistas hospitalizados. El grupo de investigadores Franceses fue extremadamente escéptico. Ellos argumentaron que la B6 era demasiado “débil” que no podrías matar a nadie con ella si quisieras hacerlo – de tal modo que cómo podría ser mejor que las poderosas drogas capaces de ser fatales? Callaway persistió, y los investigadores de Tours, bajo la dirección del Dr. Gilbert LeLord, iniciaron un estudio en 42 niños hospitalizados, incluyendo algunos que eran autistas. Los resultados fueron tan favorables que aún los escépticos cambiaron de parecer. Ellos empezaron una serie de 12 estudios, realizados durante 10 años, solamente con la B6, B6 con magnesio, utilizando criterios conductuales, criterios electro-físicos, criterios bioquímicos, y criterios condicionistas. Todos estos estudios, incluyendo 11 doble ciego, estudios placebo-cruzados, proveyeron resultados positivos. Varios estudios subsecuentes, por investigadores de Venezuela e Italia, también terminaron con resultados positivos. El dos veces ganador del premio Nobel Linus Pauling citó, “Mi opinión, basada en los resultados de los estudios de Rimland y otros, es que … los tratamientos con vitaminas y minerales deberían de ser probados en cada niño autista….” A pesar de los positivos resultados de quizás (probablemente) el más estrictoestudio de la sicología, y una irrompible series de 17 estudios adicionales de la B6 con magnesio hecho en el autismo en un período que abarca tres décadas, todos de los cuales arrojaron resultados positivos, los escépticos continuamente insisten que no existe evidencia de que la B6 y el magnesio son efectivos en el autismo. Las mentes cerradas nunca cambian. Autism Research Review International, 1996, Vol. 10, No. 3, página 3 La Vitamina B6 en el Autismo: La controversia acerca de su seguridadBernard Rimland, Ph. D. Instituto de Investigación del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116 No existe tratamiento biológico para el autismo que no esté mas respaldado en la literatura científica que el empleo de dosis altas de la vitamina B6 (de preferencia administrados junto con suplementos de magnesio de dosis normales). Diez y ocho estudios han sido publicados desde 1965, mostrando concluyentemente que altas dosis de B6 proveen muchos beneficios en alrededor de la mitad de los niños y adultos autistas en los cuales se han utilizado. A pesar de que la B6 con magnesio no es una cura, ha hecho frecuentemente, una gran valiosa diferencia. Incluido entre los estudios 18 estudios están 11 doble ciegos, placebo-crossover, ocho experimentos en los cuales substancias anormales que aparecieron en la orina de niños autistas han sido normalizados por la B6, otros estudios en los cuales las ondas cerebrales se han normalizado, y un amplio rango de otras mejorías: 18 estudios consecutivos mostrando que las megadosis de B6 son efectivas y ningún estudio ha mostrado que las megadosis de B6 son inefectivas. Ninguna droga se acerca por mucho. Ninguno de los estudios de la B6 en el autismo ha reportado algún efecto adverso, tampoco se esperaría que apareciese algún efecto adverso significativo. Yo dirigí un análisis intensivo en la literatura de la B6 acerca de su nivel de seguridad antes iniciar mi primer estudio al final de los 60s. Una publicación en 1966 hecha por la Academia Americana de Pediatría confirmó mis conclusiones: “Hasta hoy no existe ningún reporte de efectos nocivos asociados con la ingesta oral diaria de grandes dosis de vitamina B6 (0.2 a 1.0 gramos por día).” Miles de personas, incluyendo miles de niños y adultos autistas, ingirieron grandes dosis de durante los 60s, 70s, y principios de los 80s sin reportar algún efecto adverso. Sin embargo, en 1983, una publicación de Schaumburg et al. reportó significantes, pero no permanentes ni efectos que pudieran poner en riesgo la vida de siete pacientes los cuales habían ingerido de 2,000 mg. a 6,000 mg. de B6 por día. Los efectos secundarios, neuropatía periférica, entumecimientos y zumbidos en las manos y pies – la sensación que uno tiene cuando una mano o pie se “duerme.” El entumecimiento de los pies en algunos de los casos interfirió con la capacidad de caminar. Estos paciente no estaban tomando magnesio, las otras vitaminas B, ni ninguno de los otros nutrientes que deben de ser tomados si se toman grandes cantidades de vitamina B6. Es menos probable que las reacciones adversas eran provocadas no por la “toxicidad” de la B6 sino por deficiencias de magnesio y otras vitaminas B provocadas por la ingesta de altas cantidades de B6. Se debe notar que el estudio de Schaumburg cubrió solamente siete pacientes y tuvo siete autores de varios centros médicos a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Pareciese que la investigación nacional se había hecho para localizar estos paciente, una vez que se había identificado al primer caso. En los años que sobrevinieron, algunos otros pacientes han sido reportados en la literatura que han mostrado síntomas similares de neuropatía periférica. En mi propia experiencia, la cual cubre casi 30 años, y muchos miles de niños y adultos autistas, tengo, en lo mejor de mi experiencia, encontrado solamente cuatro casos de neuropatía periférica. En estos casos el entumecimiento de las manos y los pies fue descubierto por los padres, los cuales reportaron que el niño: a) sacudiría las manos fuertemente para tratar de reiniciar la circulación, b) tendría dificultad para levantar objetos, tales como trozos de comida, o c) tendría dificultad para caminar, por el entumecimiento de la planta del pie. Cuando la B6 se descontinuó, o la dosis se redujo notablemente, estos síntomas desaparecieron bastante rápido y por completo. Parece que algunos individuos son excesivamente sensibles a dosis mayores a las normales de B6. Estos casos son muy escasos y separados ente sí, y después de descontinuar la B6 parece resolver en todos los casos el problema. Si usted compara estos resultados con los resultados reportados diariamente en el empleo de las drogas en el autismo, se torna inmediatamente claro que la B6 es incomparablemente más segura. Nunca ha existido una muerte o una lesión seria asociada con la ingesta inclusive de dosis elevadas de B6. Muertes y discapacidades permanentes por la prescripción de drogas es algo muy común. Mi propio hijo, ahora de 40 años, ha estado tomando alrededor de 1 gramo de B6 por día (junto con 400 mg. de magnesio, y otros nutrientes) por alrededor de 30 años. Si existe una persona más sana en Norte América, yo estaría sorprendido. El único problema médico de Mark hasta el momentos ocurrió en sus tempranos 20s, cuando un dentista encontró una pequeña cavidad en su dentadura. A pesar de la extraordinaria seguridad de la B6, se me ha dicho, a través de los años, por miles de padre, que sus médicos los han alertados en contra de la administración de altas dosis de B6, por los supuestos riesgos involucrados. Es desafortunadamente típico que la mayoría de los médicos tradicionales (los cuales hacen obtienen su dinero al recetar drogas), que denigren y exageren los peligros de tomar suplementos nutricionales. Un caso a mencionar: recientemente los medios noticiosos nacionales dieron cobertura exagerada a un reporte de la Universidad de Michigan en el cual se alertaba al público acerca de los peligros de tomar vitamina B6. A este reporte se le dio cobertura televisiva nacional, y recibimos un número de alarmantes cuestionamientos en nuestra oficina por parte de padres que estaban atemorizados por la alerta, “la B6 es tóxica!”. Cuando leí el estudio, estaba verdaderamente consternado. Los autores de la Escuela Médica de la Universidad de Michigan, estaban supuestamente investigando el valor de la vitamina B6 en el tratamiento del síndrome del túnel cárpico (un doloroso malestar de las muñecas, el cual se ha convertido muy común en años recientes, y es usualmente considerada una lesión recurrente). El tratamiento convencional es la cirugía, la cual es frecuentemente inefectiva, así como des-figurativa, cara, y dolorosa. Ha habido un numero de reportes bien documentados que indican que altas dosis de vitamina B6 trata exitosamente el síndrome del túnel cárpico, en la mayoría de los casos, después de un período de tratamiento de más de seis semanas en quienes estaban programados para ser operados, no necesitaron tan drástico procedimiento. Los investigadores de Michigan no habían dado ni siquiera un 1 miligramo de B6 a ninguno de sus sujetos (no pacientes)! Su alerta estaba basada primordialmente en el reporte Schaumburg de 1983. Además, no habían ni siquiera a ningún sujeto que actualmente sufriera del síndrome del túnel cárpico! Ellos hicieron estudios de sangre y nervios en personas quienes eran “potencialmente” con riesgo de sufrir el síndrome del túnel cárpico, pero no tenían realmente el síndrome. La conjetura en contra de la vitamina B6 era bastante evidente en el reporte cuando se leía, en su resumen de la investigación, que “varios” estudios han reportado que la B6 es efectiva en el tratamiento del síndrome del túnel cárpico, mientras que “numerosos” reportes han fracaso en confirmar el hallazgo. Si usted observa las referencias presentadas en el estudio, usted verá que hay 12 reportes favorables, y solo siete reportes negativos. De tal forma, que para ellos, “varios” equivale a 12 y “numerosos” equivale a siete! El estudio de la Universidad de Michigan, el cual es altamente publicitado y con conclusiones totalmente irrelevantes, es ciertamente uno de los peores y mayor amedrantadoresestudios que jamás he leído. Alan Gaby, M.D., autor de “La Guía Médica de la Vitamina B6”, se refirió a el como “irritante” muestra de manipulación, y yo ciertamente estoy de acuerdo con esa aseveración. Nada es perfectamente seguro, pero la B6 es excepcionalmente segura, particularmente cuando se le compara con la alternativa, drogas, las cuales son infinitamente más propensas a causar enfermedades, lesiones, he inclusive la muerte. Una persona autista mejorará bajo un dosis alta de B6solamentesi esa personarequiereB6 adicional. Los beneficios de la B6 comúnmente empiezan después de unos días. Si no se observan beneficios durante tres a cuatro semanas (en alrededor del 50% de los casos), o si algún signo de neuropatía periférica aparece (muy raro), detenga la administración de B6. Un reporte de 1995 hecho por Ellis y McCully reportó que pacientes ancianos los cuales habían ingerido de 100 a 300 mg. por día de B6 durante algunos años, experimentaron solamente el 27% de riesgos de enfermedades cardíacas, y entre los cuales que murieron de un ataque al corazón, el promedio de edad al morir era de 84.5 años – ocho años adicionales de vida en comparación a la de un grupo controlado de pacientes del área local. En un estudio de 1993 de recién nacidos epilépticos, Pites encontró que 300 mg de B6 por kilo por día – 18 veces la dosis utilizada en el autismo – era más efectiva que las drogas. Y la B6, en cantidades tan altas como de 50 gramos por día, es utilizada como un antídoto para las víctimas de algunos venenos. Es la vitamina B6 tóxica? Difícilmente! Para una lista de referencias e información en el uso de la vitamina B6 en el autismo, escriba a ARI (4182 Adams Ave, San Diego, CA 92116). Autism Research Review International, 1990, Vol. 4, No. 2, página 3 Dimetiglicina (DMG), un Metabolito No Tóxico, y el AutismoBernard Rimland, Ph. D. Instituto de Investigación del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116 La DMG es una rara sustancia de sabor dulce que fue descrita en un artículo reciente en elJournal de Medicina Clínica y de Laboratorio(1990, 481-86) como un “simple compuesto natural con ningún efecto indeseable conocido.” El artículo no se trataba en relación al uso de la DMG en el autismo, a cambio describía un experimento en el cual la DMG se utilizó para probar aumentar la función del sistema inmune en conejos. Y funcionó – los sistemas inmunes de los animales a los que se le suministró mostraron de 300% a 1000% de mejoría en responder a infecciones controladas. La DMG está ya disponible en muchas tiendas naturistas. Está legalmente clasificada como un alimento. No requiere de receta médica. Es fabricada por diferentes compañías, y se vende en varias presentaciones, la mas conocida de ellas es en tabletas envueltas en aluminio aproximadamente de un tercio del tamaño de una aspirina. El sabor es placentero y los niños mastican las tabletas rápidamente. A un costo aproximado de .25 USD por tableta, su costo es mínimo, ya que solamente de una a ocho tabletas al día usualmente son ingeridas (ocho para los adultos). “Hasta el momento suena muy bien”, se ha de estar usted diciendo, “pero que tiene que ver esto con el autismo?” En 1965, dos investigadores rusos, M.G. Blumena y T.L. Belyakova, publicaron un reporte mostrando las considerables mejorías en el habla de 12 de 15 individuos de un grupo de niños discapacitados los cuales no habían sido capaces de utilizar el habla para comunicarse. Los niños habían sido tratados con sido tratados con una sustancia variadamente conocida como calcium pangamate, ó ácido pangámico, o “vitamina B15”. Además del vocabulario, los niños empezaron a utilizar oraciones simples, su estado general mental mejoró, y tenían mayor concentración e interés en los juguetes y juegos. Investigaciones subsecuentes han mostrado el factor esencial del ácido pangámico en convertirse en la DMG. Rápidamente después que el siquiatra Allan Cott visitó Moscú y trajo consigo una dotación pequeña de ácido pangámico, el cual probó en un numero de niños de entre sus pacientes, algunos de los cuales eran autistas. Muchos de los pacientes de Cott respondieron de la misma manera que lo hicieron los niños Rusos. Una madres escribió, “Es la cosa más excitante que jamás haya experimentado. El estaba repitiendo preguntas y ahora contesta preguntas ….” Hasta este tiempo el ácido pangámico, o B15, ha entrado a los Estados Unidos. El caos sobrevino. Cada fabricante tituló su producto como “la fórmula original Rusa.” Existieron al menos cuatro distintas fórmulas en el mercado, se cree, parcialmente, como el resultado de un engaño deliberado y de ofuscación por parte de los Rusos. La DMG, en pequeñas cantidades, era un componente de algunas fórmulas. La FDA se involucró y se sobrevinieron largas batallas legales. Uno de los resultados fue que el término B15 se prohibió. (A pesar que la DMG se asemeja a las vitaminas B en muchas maneras – se encuentra en los mismos alimentos, por ejemplo – no se conocen síntomas claros característicos de deficiencias de la DMG.) El resultado significativo de las batallas legales es que la venta de la DMG está ahora permitido, siempre y cuando no se haga referencia a ella como una vitamina, y mientras sea vendida como un alimento y no como una droga. Yo he seguido la situación del ácido pangámico por casi 25 años. He mencionado en algunas de mis lecturas, y hablado a los padres y profesionales acerca de ella en conversaciones y correspondencia. Siempre preguntaría, “si usted la prueba, por favor déjeme saber los resultados que observe, aun sinose obtiene alguna mejoría.” Ahora estoy firmemente convencido que la DMG es benéfica a una proporción substancial de niños y adultos autistas que he decidido de hacerlo “público” en la ARRI – y hablarle a la gente acerca de ella de una manera libre y abierta, de tal forma que ellos la puedan probar si lo desean. Algunos que escuchan esto se podrían horrorizar: “Donde están los estudios científicos controlados doble ciego-placebos que muestren que es efectiva para el tratamiento del autismo? Mi respuesta es simple. “No existen tales estudios, y ninguno de ellos es necesario”. Existen, por supuesto, numerosos estudios dobles ciegos no hecho en el autismo de la DMG en la literatura médica y científica, utilizada no sólo en humanos, sino también en todo tipo de animales de laboratorio, frecuentemente a los cuales se les administraron altas dosis de la DMG. Como se hizo notar anteriormente, ningún efecto secundario adverso ha sido encontrado aún en ingestas masivas de la DMG. (Digo “ingestas” en lugar de “dosificación” por que “dosificación” implica que es una droga, lo cual no lo es.) Dado que ninguna compañía tiene los derechos de la DMG, la competencia mantiene el precio – y las ganancias – en niveles bajos. De tal forma que no existe oportunidad alguna de que alguien patrocine un estudio doble ciego de $ 200,000 USD de la DMG en niños autistas. Un padre puede comprar 30 tabletas por aproximadamente $8 USD. Esa es una dotación suficiente, aún para un adulto al cual se le den cinco o más tabletas al dpia, para determinar, en muchos de los casos, si podría ayudar. Si se siente que puede ser útil, bien. Si no, solamente gastó $8 USD (excepto por la ayuda otorgada al sistema inmunológico). Para ayudar a los padres en recibir datos no manipulados, usualmente les digo que se repriman de decirle a los maestros, abuelos y otras persona que conviven con el niño que la DMG está siendo probada. Tengo numerosas cartas en mis archivos diciendo, “la terapeuta de lenguaje de Johnny dice que ha hecho más progreso en las ultimas dos semana que en los últimos seis meses. Como usted lo sugirió, no le hemos dicho a nadie que estamos probando la DMG.” Estoy 100% de acuerdo en que se realicen estudios doble ciego en drogas consideradas potencialmente dañina, como la fenfluramina, Haldol, o similares. Sin embargo, no hace sentido insistir en tales refinamientos antes de probar sustancias seguras como la DMG, el pay de manzanas, o la sopa de pollo. Si la DMG va a funcionar, sus efectos usualmente se observarán dentro de una semana mas o menos, a pesar de que se debe de probar por algunas semanas o un mes antes de descartarla. En algunos casos, resultados dramáticos han sido observados dentro de las primeras 24 horas: Una madre de Los Angeles estaba manejando en la autopista, su hija Kathy de tres años sentada atrás, y su niño autista mudo Sammy de cinco años sentado en el frente. La DMG se había empezado a suministrar el día anterior. Kathy empezó a llorar. Sammy se volteó y dijo sus primeras palabras: “No llores Kathy”. La madre se conmocionó, y casó chocó el carro. Un caso similar: Una madre Texana aseguró a su hija autista de seis años en el asiento frontal, entonces, antes de partir, se volteó para decirle a su esposo, “Dejaré a Mary primero en la casa de la niñera. Mary, estando tomando la DMG por dos días, conmocionó a sus padres con sus primeras palabras: “No! No niñera!” A pesar que el habla es el cambio positivo más notable en aquellos niños ayudados por la DMG, la mejora de sus conductas también es usualmente reportado. Un padre le dio a su hijo una tableta diaria de DMG sin mencionarlo a la escuela. Después solicitó una copia del reporte diario de la escuela de transgresiones de conducta. La correlación entre los días con arrebatos y los libres de ellos, y el uso de la DMG era innegable. Un artículo en elJornal de Medicina de Nueva Inglaterra(en Octubre de 1982) reportó que un hombre retardado mental de 22 años el cual tenía de 16 a 18 ataques por semana mientras tomaba anti-convulsivos experimentó solamente tres ataques por semana mientras tomaba DMG. Al intentar remover la DMG, aumentaron dramáticamente la frecuencia de los ataques. El año pasado le envié información de la DMG a Lee Dae Kun, Director del Centro de Investigación de Problemas Infantiles Pusan (Korea). EL probó la DMG en 39 niños autistas, de edades entre tres y siete años, durante tres meses, con los siguientes resultados (sintetizados): Beneficios observados: Sí: 31 (80%) No: 8 (20%) (Mejoraron su lenguaje, apetito, evacuaciones, humor.) Ocho niños tuvieron dificultades para dormir durante la primera y segunda semana. Seis niños se tornaron más activos durante la primer y segunda semana. Lee Dae Kun escribió que los padres de los niños autistas, usualmente escépticos, observaron claramente las mejorías. El concluyó que la DMG es muy benéfica para los niños autistas, aun cuando no sea una cura. La información disponible acerca del uso de la DMG en personas mayores es también alentadora. Una mujer de 26 años la cual apretaba cosas (personas, Televisiones, etc.) bastante fuerte cuando se frustraba, probó la DMG, con escepticismo, para ver si podría estimular su escueto lenguaje. No lo logró, pero trajo marcadas mejorías en su tolerancia a frustrarse. “Aún mi esposo, el cual estaba más escéptico que yo, ahora es un creyente,” ella escribió. La DMG ciertamente no ayuda siempre, y ciertamente no es una cura, pero ciertamente vale la pena probarla, en mi humilde opinión. Si usted prueba con ella, déjeme saber como le fue. Autism Research Review International, 1998, Vol. 12, No. 2, página 3
La Vitamina C en la Prevención y Tratamiento del AutismoBernard Rimland, Ph. D. Instituto de Investigación del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116 La Vitamina C es una sustancia bastante segura que inmensamente benéfica para el cerebro y el cuerpo en un sin numero de maneras. Su potencial para prevenir y tratar el autismo apenas ha sido explorado. La Vitamina C se concentra principalmente en el cerebro, pero su rol principal en la función cerebral no se conoce. Un estudio reciente de Medline arrojó 400 referencias acerca de la vitamina C y el cerebro, pero el misterio prevalece. No necesitamos comprender su bioquímica para saber que la vitamina C es crucial para la función cerebral. Las primeras muestras de deficiencia de vitamina C son la confusión y la depresión. La vitamina C también mejora la capacidad de percepción,demostrado en el aumento de las calificaciones de pruebas de inteligencia en niños normales y con Síndrome de Down. Otros estudios han mostrado mejorías ensu EEG y su estado de alerta, al medir evaluado de varias maneras. Hoffer y Osmond, en una serie de brillantes estudios, demostraron la efectividad de la vitamina C para tratar la esquizofrenia. La mayoría de las cosas que escuchamos acerca de la vitamina C está relacionado con su rol destructivo de virus y bacterias. Un estudio de Hemila que Herman que citaba 21 estudios placebo-controlados en los cuales se administraba 1 o más gramos de vitamina C diariamente redujo significativamente la severidad y duración de los resfriados. (No previene losresfriados, losmitiga). EnARRI12-1, discuto el trabajo del investigador Australiano Archie Kalokarinos, el cual usó la vitamina C para reducir las muertes ocasionadas por vacunas a infantes aborígenes de un 50% a cero. Pero el rol defensivo de la vitamina C es solamente uno de sus variados roles en el cuerpo. El soberbio libro de Irwin Stone “El Factor Curativo: La Vitamina C en contra de las Enfermedades”, discute muchas otras maneras en las cuales la vitamina C protege al cuerpo en contra de sustancias implicadas como causantes de algunos casos de autismo. Unos cuantos ejemplos: · Toxinas. Stone revisó un numero determinado de estudios, realizados en los años 30s, indicando que trabajadores industriales sufrían de envenenamiento por plomo como el resultado de su exposición al plomo en abrillantadores, plantas de almacenaje de baterías y la rápida experiencia de recuperación de sus síntomas mentales y físicos al suplementarles vitamina C. El discutió un caso de 1940 de un niño de 27 meses de edad que había comido materiales que contenían plomo y el cual mejoró bastante al administrarle suplementos de vitamina C. El discutió el casos de un estudio Chino en el que se colocaron larvas de rana en agua con alto contenido en plomo, se removieron y se colocaron ya sea en agua simple ó agua simple con vitamina C. Seis días después, todos las larvas de rana en el agua tratada con ácido ascórbico estaban todavía vivas, mientras que el 88% de los que estaban en el agua simple. El también discutió los efectos protectivos de la vitamina C en contra del mercurio, arsénico, benceno y otros químicos, así como venenos orgánicos tales como el botulismo, mordeduras de serpientes, arañas y alacranes, y toxinas bacteriológicas. · La Vitamina C en el Autismo?Se ha utilizado la vitamina C en el autismo? Es de mi conocimiento solamente dos estudios en los cuales se evaluó específicamente la vitamina C como tratamiento para el autismo. El primero fue un estudio que yo inicié en 1967 para evaluar los efectos de cuatro vitaminas: B3, B5, B6, y C. Utilizamos un rango de dosis de solamente uno a tres gramos por día de vitamina C (alrededor de 20 mg/lb), y la C a ese nivel de dosis fue fácilmente superada por la vitamina B6. (Diez y ocho estudios consecutivos confirman el valor de la vitamina B6). El segundo estudio de la vitamina C en el autismo fue realizado por Dolske et al. (1993). El estudio consistió de una prueba de 30 semanas doble ciego, placebo-controlado de 52 mg/lb por día como tratamiento para 18 niños autistas (de edades de 6 a 19 años) realizado en sus casas. Mejorías estadísticamente significativas en varios aspectos en evaluación fueron reportados. Claramente, la dosis mayor empleada por Dolske produjo mejores resultados que nuestro estudio anterior de la vitamina C. Pero cual es la dosis correcta para el autismo? Nadie lo sabe. Pero la vitamina C es extremadamente segura, aún en dosis masivas, así que estaría bien encontrar cual es la dosis óptima para el autismo. Cuál es la dosis segura de vitamina C?Bastante. El experto en Vitamina C Robert Cathcart propone el método de la “tolerancia intestinal” para determinar el requerimiento propio de vitamina C. Usted simplemente ingiera incrementalmente cantidades altas de vitamina C cada día hasta que su cuerpo alcance el punto de saturación de vitamina C. Al sobrepasar ese nivel, la vitamina C se convierte en purgativa. Para la mayoría de las personas que gozan de buena salud, el nivel de tolerancia tiende a ser de 10 a 15 gramos de vitamina C por día. Si usted se empieza a enfermar, su cuerpo requiere más vitamina C, y su “tolerancia intestinal” se podría incrementar a 30 o 100 o más gramos por día. Pero de acuerdo con Cathcart y otros expertos en vitamina C, aumentar la dosis aún cuando esté enfermo abreviará dramáticamente su enfermedad. Los pacientes de Cathcart con mono-nucleosis se sentían normales después de algunos días de ingerir 200 gramos de vitamina C, ya sea administrada oral o intravenosa, en comparación con pacientes de otros doctores en la misma comunidad que fueron hospitalizados por varias semanas durante un brote mono-nucleosis (La página de internet del Dr. Carthcart eswww.orthomed.com). Cuando mi hija adolescente Helen fue hospitalizada en etapa “terminal” (etapa 4B) de la enfermedad de Hodgkin en 1974, yo la administré una dosis de 40 gramos de vitamina C por día (526 mg/lb). Sus doctores se asustaron: “La va a matar!” “De ninguna manera!” respondí. Ella se recupero rápidamente, y 24 años después goza de una vibrante estado de salud. En 1966 VanderKamp publicó un reporte raramente citado pero significante, que hombres esquizofrénicos adultos requerían de 36 a 48 gramos de vitamina C por día para alcanzar el nivel de saturación de vitamina C que alcanzaron un grupo controlado de que hombres al tomar 4 gramos de vitamina C. El nivel de saturación fué medido mediante una simple prueba en la cual una gota de orina se agregó a un tubo conteniendo un reactivo. Encontré fascinante no solo el hecho de los esquizofrénicos necesitaban 10 veces más que los grupos controlados, sino también que las altas dosis de vitamina C trajeron consigo marcadas mejorías en lasocializacióncon los pacientes. No obstante que los pacientes de ninguna manera se habían curado, ellos “expresaron un sentimiento de bienestar. La ansiedad, la expresión facial de tensión fue reemplazada con una sonrisa y amabilidad. Ellos citaron que no se habían sentido tan ‘lúcidos’. ‘La gente parece no estar en contra mía’. ‘Ahora puedo pensar más claramente’. Aquellos que eran tímidos, aislados y retraídos empezaron a participar en actividades supervisadas, en conversaciones con otros pacientes y personal de supervisión.” Obviamente, el autismo y la esquizofrenia son dos trastornos muy diferentes (como lo enfaticé en mi liboAutismo Infantilen 1964), pero las mejorías en socialización que VanderKamp reportó en sus pacientes esquizofrénicos podrían ser ciertamente esperados entre los pacientes autistas, particularmente aquellos con síndrome de Asperger. Espero que existan algunos lectores quienes sean tan curiosos como lo soy yo acerca de cual sería el resultado si los estudios de VanderKamp se realizaran en pacientes autistas o con Asperger. Otros investigadores han reportado también mejorías en las personalidades de sus pacientes psiquiátricos al administrarles altas dosis de vitamina C. Milner (1963), por ejemplo, reportó “mejorías estadísticamente significativas en la depresión, manías y síntomas paranoicos complejos, todos con una mejoría en general de su personalidad….” La investigación también ha demostrado que la vitamina C proporcionar mejorías en pacientes con depresión y enfermedades maniaco depresivas, las cuales, como lo apunté enAutismo Infantil, parecenestar genéticamente relacionadas con el autismo. Si la vitamina C se utiliza en altas cantidades, la mayoría de los expertos sugieren que vitamina C “protegida” (ascorbato sódico) deberá ser utilizada en lugar de ácido ascórbico, ya que la presentación en ácido puede ser muy ácida en dosis de múltiples gramos. Polvo de ascorbato sódico (una cucharada equivale aproximadamente a 4 gramos) puede ser comprada por libra a un precio muy barato en Wholesale Nutrition Company (1-800-325-2664) y de Bronson (1-800-610-4848). Autism Research Review International, 1997, Vol. 11, No. 4, página 3 Cuál es la ‘Dosis’ Correcta de Vitamina B6, DMG, y otros Nutrientes Utiles en el Autismo?Bernard Rimland, Ph. D. Instituto de Investigación del Autismo, 4182 Adams Avenue, San Diego, CA 92116 Coloco comillas alrededor de la palabra “dosificación” por que “dosis” típicamente se refiere a drogas, y los nutrientes a ser discutidos definitivamente no son drogas. Una droga actúa ya seabloqueando o interfiriendo conel proceso natural del cuerpo, mientras que un nutriente permite omejoraestos procesos. Es por eso que las drogas son frecuentemente tan dañinas, mientras que los nutrientes son característicamente no solamente seguros, sino también muy benéficos. Frecuentemente nos preguntan, “Cuál es la dosificación correcta de esto o aquello para nuestro niño? La respuesta es, para los nutrientes como para las drogas – nadie lo sabe. Cada persona es diferente de cualquier otra y sólo mediante la experimentación – prueba y error – se puede determinar si una sustancia será de ayuda y en que cantidades debe administrarse. Teniendo lo anterior como un hecho, he aquí lo que he aprendido durante los últimos 30 años: Vitamina B6. La vitamina B6 (se debe administrar con magnesio) fue encontrada útil en casi la mitad de entre todos los niños y adultos autistas en 18 estudios consecutivos entre 1965 y 1996. En nuestros propios estudios,el cantidadpromediode B6 administrada en los casos que encontramos que la B6 trajo beneficios era alrededor de 8 mg. por libra de peso corporal, por día. (Esto sería alrededor de 500 mg/día para un niño de 60 libras o 27 Kg.). Gilbert LeLord y su grupo de investigadores franceses determinaron una cantidad similar: 17 mg/kg/día.Pero– estos es solamente un promedio. EnARRI9/2 publicamos una carta de un padre cuyo hijo mejoró bastante con alrededor de 40 mg/día. Sugerimos empezar con un cuarto de la cantidad a alcanzar y aumentarla lentamente en un período de 10 a 14 días. Si la dosis es mucha para el niño, o se aumento muy rápidamente, podrán presentarse algunos efectos secundarios, tales como hiperactividad, diarrea, nausea – pero lo anterior es ocurre raramente. En tales casos, la dosis debe de disminuirse y aumentares de nuevo lentamente, para tratar de encontrar el nivel correcto. Le recomendamos a los padres de reservarse de mencionar el experimento a los maestros, terapeutas, familiares, y vecinos, de tal forma que puedan esperar comentarios no solicitados acerca de su mejoría. Los límites superiores recomendados para adultos o aquellas personas por arriba de 120 libras (54 Kgs.) es 1000 mg/día, aunque algunos han estado en 1,500 mg/día. Yo incrementé en 500 mg/día la dosis de mi hijo de 1000 mg/día durante un año, y no observé ninguna mejoría por arriba de los 1000 mg/día que había estado tomando por 20 años, de tal forma que revertí la dosis a 1000 mg/día. El año pasado una madre de Florida habló para decirme que al visitar la casa para adultos mayores en la que está su hijo, se conmocionó de su deteriorado comportamiento. Al investigar al respecto, encontró que se les había acabado su dotación de B6/magnesio, la cual hubiese suministrado 1000 mg/día de B6. Entonces ella ordenó tres veces la dotación usual de la fórmula en polvo de la B6/magnesio., para proteger que se le volviera a acabar. En su siguiente visita se asombró en la mejoría de su hijo. El actualmente muestra señales de afecto hacia ella por primera vez en su vida! Entonces ella entendió que sus instrucciones habían sido mal inte |