Capítulo 13
Existe Esperanza
Por Lynn M. Hamilton
Lynn Hamilton es la autora deEnfrentando al Autismo:
Proporcionando a los Padres Razones de Esperanza y Orientación
como Ayuda.Ella, su esposo, Roger, y sus tres hijos viven en
Colorado. Esta historia fue escrita en Enero del 2003 acerca de su
hijo mayor, Ryan (el cual nació en Mayo de 1992)..
“¿Qué tratamiento trajo de regreso a su
hijo?.
Es la pregunta que se nos hace continuamente. Cada solicitud parece
esperar por la cura mágica: el tratamiento que desaparezca el
dolor, se lleve por completo todos los síntomas y torne la vida
en “normal”.
Nuestro hijo empezó su vida de forma normal en el verano de
1992. Cuando Ryan nació el se convirtió
instantáneamente en un pequeño muy popular. Amigos y
familiares llegaban de todos lados para conocer al recién
llegado. El era un bebe grande, pesando 8 lbs. con nueve onzas
(Aproximadamente 4.4 Kgs.), y muy sano. Debido a que nació por
cesárea, Roger fue el primero en cargar a Ryan. El se
paró orgullosamente a un lado de mi cama, con lágrimas
fluyendo de sus ojos. El colocó a nuestro hijo a mi lado y dijo
“Ryan, quiero que conozcas a tu Mamita. Ella es una dama muy
especial y te quiere mucho”. Y así era.
Algo que nunca le llegaría a faltar a Ryan sería
amor. Amábamos pararnos al lado de su cuna observándolo
mientras se dormía, su cara angelical era tan pacificadora.
Amábamos cargarlo, mecerlo, y cantarle canciones. Solamente
estar a su lado nos daba tanta felicidad, y cada día que pasaba
lo acercaba más a la familia.
El primer año de Ryan pasó tan rápido, lleno
de carcajadas, amor, y aprendizaje. Cada día Ryan crecía
y se desarrollaba como cualquier otro niño, logrando cada
expectativa del desarrollo a tiempo o anticipadamente. Sin embargo,
poco tiempo después de su primer cumpleaños, las cosas
empezaron a cambiar.
La primer cosa que observamos fue que Ryan había olvidado
las pocas palabra que previamente utilizaba. Justamente
habíamos regresado de un verano en Siberia, así que
atribuimos tal pérdida en Ryan debido a que escuchó Ruso
todo el verano. Pero no paro ahí. Ryan también
perdió la habilidad de entender el lenguaje hablado hacia
él. Su feliz temperamento desapareció y empezó a
gritar con frecuencia y bastante alto. La variedad de alimentos que
ingería también desapareció. El insistía
solamente en unos cuantos, alimentos específicos, como los
patés cuadrados de pescado Fisher Boy. Los de Square Van de
Kamps no le gustaban. Ryan sabía que eran diferentes con solo
verlos y ni siquiera los tocaba.
Además de los alimentos, Ryan desarrolló
“reglas” para muchas cosas en su entorno. Su la portada de
su video de “Pinocho” tenía que estar a la
izquierda de su caballo mecedor y en el piso. Si lo levantaba y lo
ponía en la repisa de los videos, Ryan gritaría y
tenía berrinche hasta que lo pusiera de nuevo donde él
creía que tenía que estar.
Ryan también perdió la habilidad de jugar e
interactuar con nosotros. Su sonrisa desapareció a medida que
empezó a tener su vista perdida. Durante un tiempo
creímos que él era sordo. El ya no quería
escuchar historias y no respondía a su nombre, pero el se
sentaba y observaba videos de Disney todo el día. Si
eliminábamos el sonido, él explotaría en un
berrinche. Era como si él tuviera un oído selectivo. Si
el no estaba observando una película, el se contentaba
sentándose y alineando sus juguetes en líneas perfectas
o semicírculos, o si no él ponía sus juguetes en
una línea y los volteaba de cabeza y luego los volteaba hacia
la derecha – una y otra vez.
Durante los siguientes meses, numerosos especialistas evaluaron a
Ryan. Después de todos los encuentros, todos los estudios,
autismo había sido la única palabra en el diccionario.
Ahora se había convertido en algo personal. A pesar de que
Roger y yo estábamos devastados, estuvimos listos para pelear.
No sabíamos como empezar o a quién acudir para encontrar
respuestas, pero estábamos motivados. El futuro de nuestro hijo
estaba en juego.
Antes de que conociéramos el diagnóstico oficial, se
le ofreció a Ryan una terapia proveniente del programa
“Birth to Three” en nuestra área. Debido a esto
él obtuvo una hora a la semana de terapia combinada de lenguaje
y física.
Una vez que tuvimos el diagnóstico, expandimos nuestra
búsqueda por terapias, la cual nos llevó al
Análisis Conductual Aplicado (ABA). De manera simple, ABA es un
sistema de enseñanza de tareas complejas reduciéndolas
en pequeñas partes que pueden ser aprendidos mas eficazmente,
con cada pieza construyendo encima de la previa. Recompensas,
términos reforzadores, son otorgados para las respuestas
correctas o comportamientos mientras aquellos comportamientos
inapropiados son corregidos, ignorados, o redirigidos. Datos precisos
son registrados para cada ejercicio de aprendizaje y se realizan
ajustes en cada programa educacional basado en tales
datos.1
A pesar de que Ryan no había aprendido ninguna palabra en
cinco meses de terapia de lenguaje convencional, él
aprendió su primer palabra en elprimerdía en ABA.
En menos de dos meses, él había aprendido más de
treinta palabras y estaba aprendiendo mas diariamente! El había
también aprendido a imitar acciones y sonidos, responder
preguntas sencillas, responder a comandos simples, y a jugar con
bloques y coches. El aprendió todas las letras del alfabeto y
los números del uno al siete. Decir que él cambió
fue sorprendente sería subestimar. Durante los siguientes cinco
meses utilizamos ABA en Ryan como su terapia educacional. Esto fue el
principio para preparar a nuestro hijo en liberarse de los confines
del autismo.
Desde entonces hemos observado resultados tan buenos utilizando
ABA, que yo no estaba realmente interesada en otras formas de
tratamiento. Así fue, hasta que otros padres no dejaron de
insistir para que intentara la dieta libre de gluten y caseína
(GFCF). Para ser honesta, pensaba que tales padres eran unos
fanáticos – quitarles todo el trigo y algunos granos
junto con todos los productos lácteos. ¿Acaso ellos no
se daban cuenta que tan imposible una dieta así sería? Y
aun cuando hubiéramos querido probarla, Ryan no comería
nuevos alimentos, así que ¿por qué intentarla?.
Sin embargo, debido a la presión que estaba sintiendo de tales
padres, empecé a aprender más acerca del porqué
de esta dieta y en lo que podría ayudar.
Aprendí que en un cuerpo saludable, el tracto digestivo toma
los alimentos complejos y los desbarata en sustancias que el cuerpo
puede absorber y utilizar. De manera simple, el alimento puede
compararse con una cadena larga de clips de papel enganchados entre
sí. Mediante la digestión, los eslabones de esta cadena
son desenganchados y liberados en clips individuales, la cual es lo
forma necesaria para el intestino pueda absorberlos y entregarlos al
cuerpo para su utilización. Para los niños con autismo,
la digestión de ciertas proteínas llamadas gluten y
caseína son las que causan el mayor de los problemas. El gluten
se encuentra en el trigo, cebada, avena, centeno y spelt (variedad de
trigo de orígenes asiático y europeo), por nombrar
algunos. La caseína es una proteína encontrada en todos
los productos lácteos.
El problema es que nuestros hijos frecuentemente no reducen la
proteína en forma de aminoácidos sencillos; a cambio
estos permanecen como péptidos. Si las proteínas son
comparables a largas cadenas de clips, entonces los péptidos
serían cadenas cortas similares. Parte del proceso de
digestión ha ocurrido, pero la cadena no fue reducida por
completo en los aminoácidos deseados. Secundariamente, nuestros
hijos tienden a tener lo que se conoce como
“intestinos agujereados”, lo que significa que la pared
intestinal es incapaz de mantener el contenido intestinal separado del
flujo sanguíneo. Esto permitió a los péptidos
introducirse al flujo sanguíneo en donde se supone no deben de
estar. Sí estos péptidos no se reducen en amino
ácidosyestán
saliendo fuera de los intestinos, cuando alcanzan a llegar al cerebro
y atravesar la barrera de la sangre cerebral, estos actúan como
heroína y morfína! Como se puede esperar, estos
péptidos llamados “opiodes”, pueden radicalmente
afectar el comportamiento.2
Después de aprender todo esto, y realizar algunas pruebas
médicas relacionadas al respecto, decidimos intentar la dieta.
No observamos beneficios al principio, pero nos mantuvimos en esta ya
que las pruebas médicas nos mostraron que la dieta
probablemente beneficiaría a Ryan. No fue hasta que estuvimos
en la dieta por varios meses, cuando Ryan ingirió una
pequeña cantidad de caseína, que aprendimos acerca de
sus beneficios. Después de una pequeña exposición
a la caseína o gluten, Ryan primeramente se hubiera
“transformado”, lo cual incluía agresiones,
corajes, e comportamientos irracionales. Después de un tiempo,
esta etapa terminaría y él lloraría
incontrolablemente y decía como lamentaba haberlo hecho.
Observarlo atravesar estas etapas era como observar a un drogadicto
ponerse “alterado” y luego “desalterado”
debido a la droga. Estuvimos convencidos, y lo hemos mantenido en la
dieta GFCF desde entonces.
Ademas de ABA y la dieta GFCF, existieron muchas otras áreas
de tratamiento que trajeron beneficios a nuestro hijo, incluyendo
varias intervenciones biomédicas. En mi libro,Enfrentando al
Autismo:Proporcionando a los Padres Razones de Esperanza y
Orientación como Ayuda, explico los tratamientos que
probamos, como realizarlos, y como funcionaron (o no funcionaron) para
nosotros.
Al principio, sabía prácticamente nada acerca de
cómo tratar el autismo biomédicamente. A medida que
empecé a aprender mas acerca de estas intervenciones, me
dirigí al Dr. Bernard Rimland y al Instituto de
Investigación del Autismo. No solamente el Dr. Rimland
personalmente hizo invaluables contribuciones a todos nosotros en el
mundo del autismo, él ha cambiado la percepción de
muchos a través de la revistaAutism Research Review
International, las Conferencias Vencer al Autismo Ahora! (DAN!), y
el Protocolo DAN!. A pesar de que existen muchos tratamientos
biomédicos que han ayudado a Ryan, déjeme ahondar en
como un aspecto del trabajo del Dr. Rimland trajo beneficios a nuestro
hijo.
A través de los años el Instituto de
Investigación del Autismo ha recolectado datos de reportes de
padres en la efectividad de ciertos fármacos y suplementos, y
encontrado que ciertos nutrientes han sido benéficos a los
niños autistas. Un suplemento que sobresale entre todos es la
vitamina B6 combinada con magnesio. La vitamina B6 ha sido promovida
desde hace mucho como un tratamiento para el autismo, con la evidencia
creciente de su efectividad. Los primeros estudios se realizaron en la
década de los 60s, con 18 estudios publicados hasta el
día de hoy. Cada estudio ha mostrado resultados
benéficos de la vitamina B6, frecuentemente combinada con
magnesio, muestra de que ninguno ha provocado algún daño
o lesión. Los beneficios que se han observado varían
desde mejoría en el lenguaje, contacto visual, y
comportamientos, a disminuir “la excreción de metabolitos
anormales en la orina, mejorar la actividad eléctrica cerebral,
mejorar la adaptabilidad, y mejorar la función del sistema
inmune”3. Considerando los 18 estudios, un promedio
del 46% de los sujetos mostraron mejorías de las altas dosis de
B6.
El magnesio es recomendable con las altas dosis de B6 con el fin de
minimizar sus efectos secundarios, los cuales son irritabilidad, camas
“mojadas”, o sensibilidad a los sonidos. Muchos ciudadanos
Americanos tienen deficiencias de magnesio, el cual es necesario para
aprovechar el calcio en nuestros cuerpos, y también ayuda a
mantener la función cerebral. Los Laboratorios Kirkman han
desarrollado un multivitamínico llamado Super Nu-Thera, el cual
está específicamente diseñado para individuos con
autismo. Contiene altas dosis de B6, magnesio, y muchos otros
nutrientes. El Dr. Rimland resalta que altas dosis de B6 no deben ser
ingeridas solamente, ya que esto puede inducir una deficiencia en
magnesio y otras vitaminas B las cuales pueden luego causar calambres
o entumecimientos en los pies o manos. Super Nu-Thera toma en cuenta
esto y lo resuelve en su fórmula, la cual puede ser en forma de
pastillas, polvo o líquida.
Después de aprender de los posibles beneficios de la B6
decidimos probarla en Ryan. Al principio utilizamos el polvo, pero el
sabor era tan fuerte que era muy difícil de esconder y Ryan la
rehusaba. El sabor de la presentación líquida era
más sutil, como Kool-Aid rebajado, pero de nuevo Ryan la
rehusó debido a que el solamente tomaba agua. Cuando Ryan
empezó a tragar pastillas, lo intentamos de nuevo, en esta
ocasión con éxito.
Cuando Ryan empezó a tomar Super Nu-Thera, no mostró
resultados perceptibles, pero dado a que su dieta era muy reducida,
estaba entusiasmada de que él estaba obteniendo algunas
vitaminas en su cuerpo. Después de varios meses, decidimos
analizar la química del cuerpo de Ryan de tal forma que
pudiéramos desarrollar un suplemento nutricional hecho a sus
necesidades. Mientras esperábamos a que se diseñaran y
prepararan las píldoras hechas a sus necesidades, se nos estaba
acabando la Super Nu-Thera. Alrededor de tres semanas antes de que se
nos agotara por completo, empezamos a disminuírselas y
eventualmente dejamos de dárselas. Por las siguientes dos o
tres semanas Ryan no ingirió ninguna vitamina. Durante ese
tiempo sus comportamientos empezaron a deteriorarse. El se
convirtió en agresivo y más hiperactivo. Cuando nuestro
terapeuta preguntó si sabíamos porqué Ryan se
estaba comportando de esta manera, observé la gráfica
donde registramos todos los suplementos que él toma. El
terapeuta nos mencionó que el comportamiento de Ryan
empezó a cambiar cerca de dos semanas atrás, las cuales
concuerdan con el momento en el que le retiramos la Super Nu-Thera.
Esto realmente me tomó por sorpresa, porque no pensé que
las vitaminas estuvieran teniendo un impacto en él, y ordene un
poco mas de Super Nu-Thera. Después de dos días de
tomarla de nuevo, los comportamientos de Ryan regresaron a ser
normales.4
Desde entonces, Ryan ha estado continuamente en alguna forma de
terapia de B6. Cuando empezamos a darle aceite de hígado de
bacalao, en forma de vitamina A, cambiamos a un producto diferente de
Kirkman llamado Nu-Thera. Nu-Thera no contiene vitaminas A y D, debido
a que se encuentran en el aceite de hígado de bacalao. Nu-Thera
contiene la forma activada de B6, llamada pyridoxal-5-phosphate
(P-5-P), la cual frecuentemente es mejor asimilada por los
niños autistas.
Recientemente he aprendido acerca de otra razón para usar B6
en Ryan, en esta ocasión en conjunto con zinc. Hace unos
cuantos meses tuve el privilegio de sentarme a platicar con el Dr.
Woody McGinnis. Durante nuestra conversación, traje a tema
algunas situaciones en el comportamiento de Ryan que siguen siendo
desafíos por resolver. A pesar de que Ryan ha superado muchos
de los síntomas autistas, él sigue batallando con sus
emociones – especialmente desplantes de ira o
frustración. Ryan es realmente un dulce muchacho y es
frecuentemente cortés y bien educado, pero en otras ocasiones
el se puede poner bastante enojado, de manera muy rápida, a la
más mínima provocación.
Cuando mencioné esto al Dr. McGinnis, él me dijo que
debería revisar los niveles en Ryan de pyrrole. Nunca
había oído del pyrrole anteriormente, así que
él me explicó que existen toxinas que se pueden acumular
en nuestro cuerpo. En ese momento, los investigadores no estaban
seguros acerca del origen u orígenes de estos pyrroles.
Típicamente estas toxinas están en nuestros cuerpos y
son excretadas a través de la orina. Sin embargo, si una
persona tiene deficiencia de vitamina B6 o zinc, estos pyrroles se
pueden acumular y causar problemas.
Teniendo esta corazonada, le realizamos pruebas urinarias de
pyrroles a Ryan. Teniendo un rango de referencia de 0 a 20, Ryan
arrojó un nivel de 481! Con toda razón Ryan estaba
teniendo estos desplantes – su nivel de toxinas estaba por los
cielos!.
Ese día empezamos a tratar a Ryan con una dosis inclusive
mas alta de B6. Antes de la prueba, le estábamos dando B6 una
vez al día. Ahora habíamos decidido aumentarla a dos
veces por día. En relación al zinc, el estaba recibiendo
un poco de este en sus pastillas de Nu-Thera, pero éramos
incapaces de dárselo por separado, de tal forma que el no
estaba recibiendo mucho. Cuando intentamos dársela por separado
de otros suplementos, antes de dormirse, él tendría
severo dolor de cabeza y vomitaba. Aún cuando intentamos darle
varios productos de zinc, él tenía la misma
reacción. Entonces supimos acerca del picolinato de zinc, el
cual se decía no tenía efectos secundarios, de esta
forma agregamos algo de zinc a nuestro régimen de suplementos.
También agregamos manganeso a nuestra rutina matinal para
ayudar a balancear el zinc.
Para nuestro asombro, estos suplementos parecieron ayudar de
inmediato. El día después al que empezamos, Ryan
empezó a tener extraordinarios reportes de la escuela. Ryan
parecía estar más en control de sí mismo y de sus
emociones. Esto pasó día tras día. En casa,
definitivamente observamos una diferencia. Un día, le dimos a
Ryan su B6 temprano por la mañana. Por un rato, él
estuvo bien. Posteriormente ese mismo día, él
salió a jugar con su hermana y algunos niños del
vecindario. Ryan tenía un coche de control remoto que
recibió en Navidad y estaba ansioso de mostrárselo a
todos. Una vez fuera a pesar de todo, se puso agitado. El no
compartía su coche con los demás, y empezó a
llorar y gritar. El estaba convencido de que los otros niños
iban a robar su coche y estropearlo. Teniendo en conocimiento que
estos eran niños buenos, supe que Ryan estaba pensando y
actuando irracionalmente, así que le pedí que regresara.
En ese momento recordé que había pasado un tiempo desde
que Ryan había tomado B6, así que le di una dosis. En un
período corto de tiempo, para mi absoluta sorpresa, el
comportamiento de Ryan cambió drásticamente. Se
calmó emocionalmente y su cuerpo se tornó mas relajado.
El dijo que quería jugar de nuevo con los niños,
así que salió a encontrarlos. En esta ocasión
él ofreció en compartir su coche y convivió con
ellos maravillosamente! Fue un cambio drástico.
Debido a este incidente, y otros parecidos, decidimos que Ryan
probablemente necesitaba mas de dos dosis al día de vitamina
B6. Empezamos dándole tres dosis: una en la mañana, una
en la comida y otra justo después de la escuela. De esta manera
se mantenía más consistente y no demostraba las subidas
y recaídas de estar “prendido” y
“apagado” por la B6. También encontramos que si
incrementábamos sus niveles de zinc al mismo tiempo, él
respondía favorablemente.
A pesar de que la B6 y el zinc son vitaminas bastante seguras,
hemos realizado pruebas en Ryan para asegurar que le estamos dando las
dosis apropiadas y planeamos en continuar las pruebas por algunos
meses más. Estamos todavía en el proceso de encontrar
cuales son las dosis óptimas para Ryan de zinc y B6. Debido a
que los pyrroles pueden ser volátiles, sus necesidades por
estas vitaminas pueden cambiar diariamente. Cuando él
está más estresado, física y emocionalmente,
él puede necesitar más. Otros días, él
puede necesitar menos. Espero que a medida que pase el tiempo, con
muchas pruebas y error, seremos capaces de “leer” a Ryan y
saber como ayudarle apropiadamente con estos suplementos. Vitamina B6,
magnesio, y zinc son solamente algunas de las cosas que hemos
aprendido del Dr. Rimland y del Instituto de Investigación del
Autismo. Muchas de las intervenciones biomédicas que hemos
utilizado con Ryan las he aprendido del Protocolo DAN!, o asistir a
las conferencias DAN!, y de la revistaAutism Research Review
International.
Durante los pasados siete años hemos utilizado varias y
frecuentemente diversas terapias. Estas han incluido ABA, la dieta
GFCF, numerosos suplementos (incluyendo B6 y magnesio, DMG, TMG,
aceite de hígado de bacalao, multi vitamínicos, aceites
esenciales grasos, aminoácidos, y otros), quelación de
mercurio, integración sensorial, terapia ocupacional, terapia
de lenguaje, integración auditiva, tratamiento para el sobre
crecimiento de levaduras en los intestinos, antígenos
específicos de transferencia de factores, secretina, y otras
más.
Creo que cada uno de estos tratamientos ha jugado un papel
importante en la recuperación de nuestro hijo. Verdaderamente,
algunos fueron más significativos que otros, pero cada uno tuvo
su lugar y su tiempo. He aprendido que el autismo es realmente un
desorden de varias facetas y cada faceta debe atenderse
individualmente. ¿Qué tratamiento nos regresó a
nuestro hijo? No estoy segura cual fue.
Lo que sí sé es que: Nosotros una vez tuvimos un hijo
encerrado en su mundo; ahora disfrutamos la vida juntos. Nosotros una
vez tuvimos un hijo cuyo coeficiente intelectual era de 53 y no estaba
aprendiendo conocimientos nuevos. Ahora tenemos un hijo cuyo
coeficiente es de 109 y está aprendiendo de acuerdo a su nivel.
Nosotros una vez tuvimos un pequeño muchacho el cual no
hablaba. Ahora tenemos un hombre joven que abraza y dice “Te
quiero, Mamá. Te quiero, Papá”. Una vez tuvimos un
hijo con pronóstico de vida muy incierto, el cual pensamos iba
a necesitar constante supervisión durante toda su vida. Ahora
tenemos a un hijo con un brillante futuro el cual quiere salvar
animales en peligro de extinción como guardia de
zoológico.
Existe esperanza!.
Referencias
1Hamilton, Lynn., adaptación deEnfrentando al
Autismo: Proporcionando a los Padres Razones de Esperanza y
Orientación como Ayuda(Facing Autism: Giving Parents Reasons
for Hope and Guidance for Help) (Colorado: WaterBrook Press,
2000), 81.
2Hamilton, Adaptación deEnfrentando al Autismo, 116-118.
3Rimland, Bernard, Ph.D., Baker, Sidney M, M.D.
“Brief Report: Alternative Approaches to the Development of
Effective Treatments for Autism,”Journal of Autism and
Developmental Disorders26, no. 2 (1996): 238.
4
Hamilton Adaptación deEnfrentando al Autismo, 163-164.
 © copyright 2005, 2006 Autism Research Institute
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